martes, 31 de marzo de 2009

¡Y se destaparon los comentarios!


Gracias a todos por sus comentarios. Ya se han recibido varios.


Cuenten con su consideración.


El movimiento del Blog, en estos días, se produce precisamente en el intercambio con todos ustedes.


Recuerden que el aporte de una iniciativa como la nuestra pasa por la información y el intercambio para un cambio de actitudes de todos respecto a los problemas económicos y su inconveniente dependencia de la acción oficial.

viernes, 27 de marzo de 2009

¡Lo dijimos!



  • En nuestro texto preliminar del tercer manifiesto, en lo relativo al endeudamiento interno, referíamos sus costos y riesgos. Revisen la opinión de otros analistas

Diario El Carabobeño / Noticias


Viernes 27 de marzo

Encaje legal está compuesto por dinero de ahorristas
Reservas de bancos comerciales no alcanzan para cubrir endeudamiento
BCV se mantendrá garante de que las personas tengan acceso al dinero.Daniela Martucci Valencia, marzo 26 (REDACTA).-


“El encaje legal no alcanza para todo el endeudamiento que el Gobierno propone”, aseguró el economista Alexander Guerrero, quien coincide con diversos expertos en que la aplicación de esta estrategia sólo generará mayores presiones inflacionarias y bajo rendimiento del ahorro. El encaje legal es un fondo de reservas líquidas que el Banco Central de Venezuela (BCV) exige mantener a las instituciones financieras como reserva obligatoria. Mediante este instrumento, la autoridad monetaria influye, de forma legal, sobre los fondos disponibles en el mercado financiero. Según explicó el economista José Guerra “si el Gobierno Nacional llegase a usar el encaje para financiarse, lo que quiere decir, en el fondo, es que los ahorristas le estarán prestando el dinero al Estado y éste devolverá un papel o un bono de la deuda pública, el cual se comprometerá a pagar después”. En este caso, el 20% que la banca está obligado a depositar de esos fondos, tendrá como propósito garantizar a las personas el manejo de sus ahorros en dado caso que el banco tenga un problema, por lo que el BCV se mantendrá garante de que las personas tengan acceso a ese dinero. Asimismo, Guerra señaló que “cuando el BCV quiere restringir la liquidez monetaria, eleva las tasas de encaje para que los bancos pongan más plata de esta forma y en consecuencia puedan prestar menos”. El problema viene, según lo expuso Guerrero, cuando el Gobierno pretende licuar un endeudamiento masivo que hará que la deuda rinda por debajo de la inflación, es decir, “el Gobierno aprovechará y pondrá a la gente a que le pague el gasto a cambio de una remuneración negativa”. Riesgos Aun cuando los ahorristas no serán los tenedores de la deuda sino los bancos, “los rendimientos de la deuda pública están por debajo de la inflación, y el Gobierno está licuando el mercado financiero para buscar sustento cuando lo que debió hacer era reducir el nivel de gasto en su momento”, mantuvo el experto. En consecuencia, refirió, “lo que se va es a desangrar al ahorrista venezolano y a los bancos”, dijo. José Guerra, también reiteró que la medida resultaría inconveniente porque “los ahorristas corren el riesgo de que el Gobierno no pague los papeles de la deuda y los depósitos del público se queden sin el respaldo suficiente en el BCV”. Si lo que se quiere es reducir la cantidad de dinero en circulación, el economista Pablo Polo explicó que es posible tomar medidas de encaje legal, pero “es una herramienta que genera costos a la banca porque tiene que esperar el dinero del Estado sin poder utilizarlo para hacer ningún tipo de negocio”. Polo señaló además que “si en algún momento el Estado no puede pagar los intereses correspondientes y el capital de toda la deuda que está absorbiendo la banca, las instituciones financieras tendrán problemas de liquidez fuertes y ese sería el verdadero riesgo que se corre”.



  • De igual manera, en lo relativo a la situación actual de la economía productiva, referíamos la postración de los sectores automotriz y de autopartes


Diario El Carabobeño / Noticias


Sábado 28 de marzo


Diario El Carabobeño / Noticias
Sin aprobar $75 millones en autorizaciones de adquisición de divisas para autopartistas
Las paralizaciones por problemas laborales en las empresas automotrices han llevado la producción a media máquina.
Daniela Martucci Valencia, marzo 27 (REDACTA).-

Aun cuando el retraso en la entrega de divisas de Cadivi al sector de autopartes no llega a ser tan grave como la deuda con las ensambladoras, el riesgo de paralización desencadenará consecuencias que afectarán a todo el mercado automotor. Los lapsos de otorgamiento de divisas a las ensambladoras han alcanzado ya los 200 días, superando los del año pasado que llegaron a estar entre los 120 y 140 días. “Los autopartistas tenemos un atraso de apenas 75 días pero, evidentemente, si a ellos no les entregan divisas a nosotros nos va a afectar porque, de llegar a paralizarse, no vamos a tener a quién entregarle material”, explicó José Luis Hernández, presidente de la Cámara de Fabricantes Venezolanos de Productos Automotores (Favenpa). Hernández manifestó también que, a diferencia de las ensambladoras, el problema del sector de autopartes radica en que son necesarias las autorizaciones de importación de materiales para el consumo. Para poder importar una cantidad de productos, el sector de autopartes necesita la certificación del Ministerio de Ciencia y Tecnología, para luego solicitar la adquisición de divisas a Cadivi. Desde el mes de enero, Cadivi no ha dado nuevas aprobaciones, por lo tanto “nos vemos en la misma situación de las ensambladoras de escasez de materias primas”, aseveró Hernández. Alrededor de 75 millones de dólares en autorizaciones de adquisición de divisas todavía no han sido aprobadas para los autopartistas. Necesarios dólares para fabricación nacional El año pasado, el monto de dólares que fue liquidado para este sector fue de 5 mil millones. Hernández señaló que aún con la mitad de esta cifra se pudiesen manejar costos que lleven a superar la fabricación de 180 mil unidades anuales pero “las pocas divisas que nos sean asignadas, deben ser usadas para la producción interna”. El problema está en que la cantidad de paralizaciones por problemas laborales en las empresas automotrices han llevado la producción a media máquina. “El gobierno y el Ministerio del Trabajo deben tomar acciones para que no se paralicen las plantas sin que hayan cumplido las etapas necesarias que se establecen en la ley”, mantuvo Hernández. Según lo anunciado por Enrique González, presidente de la Cámara Automotriz de Venezuela (Cavenez) en días pasados, siete plantas ensambladoras pudieran hacer crisis para los meses de mayo y junio.

Viernes 27 de marzo

$ 2,2 millardos deudas a proveedores por retrasos en asignación de divisas
Por falta de insumos para producción ensambladoras de vehículos podrían paralizarse



Enrique González y José Luis Hernández.(Foto Ubaldo Medina)Yohana Silvera Caracas, marzo 26 (REDACTA).- Actualmente, ensambladoras y autopartistas solicitan más premura por parte del Gobierno en la entrega de divisas, según información suministrada por la Cámara Automotriz de Venezuela (Cavenez) y la Cámara de Fabricantes Venezolanos de Productores Automotores (Favenpa). De acuerdo con el presidente de Cavenez, Enrique González, “las plantas ensambladoras de vehículos de Venezuela pudieran verse en la necesidad de paralizar sus operaciones por falta de insumos para la producción, situación que genera pérdidas y escasez en el alto mercado demandante”. En este sentido, las estimaciones de Cavenez señalan que el sector mantiene un decrecimiento continuo desde el año 2007, cuando presentó un porcentaje negativo de 22,24%. Mientras que para 2008, la baja fue de 8%. González indicó que “esta tendencia negativa afecta gravemente al sector, porque Venezuela tiene una capacidad para producir 1 mil 100 vehículos diarios y hoy sólo se produce la mitad del estimado”. Insistió en que de mantenerse la situación, los meses más críticos serán mayo y junio, porque la demanda en esta época es más alta y puede presentar una brecha muy grande con la oferta existente. Por otra parte, ambas cámaras explicaron que las dificultades afectan tanto a los proveedores de repuestos como a las plantas ensambladoras, y destacaron que era necesario mantener un equilibrio de complementariedad entre todos los factores de esta cadena productiva para mantener el equilibrio. “No puede verse afectado ningún miembro de quienes hacemos vida en la cadena de producción automotriz. Necesitamos de la complementariedad entre todos los sectores para conservar nuestros niveles de expectativas”, manifestó González. De esta forma, advirtió que hasta la fecha el sector automotor tiene una deuda con los proveedores extranjeros que supera 2,2 millardos de dólares, por un retraso de más de 180 días en la liquidación de divisas. “La Cámara y las ensambladoras sostienen reuniones periódicas con Cadivi; reconocemos que el proceso ha mejorado, pero necesitamos y pedimos ayuda al Gobierno para una entrega oportuna y continua de divisas, para que las plantas y proveedores locales puedan operar eficientemente”, agregó. Igualmente, puntualizó que las inversiones del sector alcanzan más de $ 100 mil millones anuales, generando 40 mil empleos directos y más de 80 mil empleos indirectos. Paz para el sector Por su parte, el presidente de Favenpa, José Luis Hernández, agregó que otro de los factores que influye para la baja productividad, es el clima laboral, y advirtió que para 2008 se presentaron 13 conflictos con los trabajadores, a pesar de la vigencia de sus contratos colectivos, por lo que pidió al Ejecutivo la ayuda del Ministerio del Trabajo, para “mantener la paz en el sector”. Asimismo, pidieron mayor flexibilidad en la permisología y premura en la entrega de las mismas, tanto para la realización de importaciones como para la obtención de divisas. Finalmente, recordaron que la industria automotriz aportó al Fisco Nacional en 2008 cerca de Bs.F. 5 millardos, y afirmaron que “parece difícil sobrepasar 180 mil unidades este año”.

jueves, 26 de marzo de 2009

Los aportes de otros relacionados o miembros

Jueves, 26 de marzo

Ya estamos en primera plana de Informecifras. Ver:
http://cifrasonline.com.ve/informecifras/?p=10693

El Tercer Manifiesto (versión preliminar)

Equipo del “Plan Especial Anti Crisis para Venezuela”

Tercer Manifiesto
LA CRISIS VENEZOLANA COMO ASUNTO DE INTERÉS GENERAL Y NO SÓLO GUBERNAMENTAL
La crisis venezolana en el contexto regional. La Cepal, de la ONU, publicó hace menos de un mes un documento que muestra la reacción de los gobiernos de América Latina y el Caribe frente a la crisis internacional hasta el 20 de febrero pasado.

La columna referida a nuestro país está vacía. Es comprensible. No se había hecho nada explícito porque estábamos “blindados”. Claro que se habían adelantado decisiones. De manera subrepticia. Todas regresivas: es decir, en contra de los intereses generales: disminución de los aportes de PDVSA a las misiones; caída del gasto hospitalario y de vivienda; corralito de dólares a viajeros e importadores; y otras más.

El supuesto blindaje y la negativa oficial a tomar medidas compensatorias resultaron dañinos para todos: tenemos diversos sectores productivos postrados y limitaciones y expectativas negativas en las variables macro y microeconómicas. Ahora, con el retardo de las medidas, sufrimos un mayor nivel de daño, pues lo decidido resulta más costoso para la sociedad que si se hubiera actuado a tiempo.

Pero no sólo eso. La comparación con todos los demás países de la región nos muestra que todos han optado por el aumento del gasto público, las rebajas impositivas o los subsidios; no por lo contrario: medidas fiscales, de ingresos y de salarios restrictivas.

Léase bien: todos, en todas partes, están inyectando gasto, liquidez y profundidad financiera a disposición de la economía real, para relanzar la actividad productiva. La crisis económica es una crisis de producción, ingresos, empleo y salarios. Que se remedia con políticas fiscales, monetarias, y otras, expansivas. El gobierno nacional, por el contrario, optó por ajustar regresivamente el gasto público, los salarios reales, la presión fiscal, los costos o riesgos financieros y los costos de las importaciones.

Resulta un contrasentido, entonces, que mientras en la región se asumió desde hace meses un esfuerzo de políticas anticíclicas para revertir los efectos de la disminución del crecimiento; las medidas nacionales incluyan decisiones restrictivas y efectos crowding out en todos los ámbitos ajustados. Con sus negativos efectos sobre el crecimiento y el bienestar general.

Una visión al nivel del propósito de las medidas anticrisis gubernamentales. Lo que sucede con las medidas oficiales -y poca gente se lo dice al gobierno- es que, manejada la situación de polarización del país, la posición estratégica favorable del régimen después del 15F y el afán de sustitución de la economía privada por el proyecto político del Presidente, hacen que la finalidad de las medidas sea el financiamiento del gasto gubernamental redistributivo (no necesariamente a favor de los sectores más pobres), venido a menos desde el año pasado, precisamente por problemas de caja, tanto en divisas como en bolívares y no el relanzamiento económico del país. Vale más el proyecto político excluyente del régimen que los intereses generales.

Como tales, entonces, las medidas se dirigen a reforzar unas finanzas públicas que no responden a los intereses nacionales. No se dirigen a la atención de la crisis de la economía real. Ya es evidente que diversos sectores productivos que emplean y pagan salarios se encuentran afectados: aluminio, siderúrgica, automotriz, autopartes, aduanas, manufacturas diversas, comercio exterior, etc.

Una conclusión somera medida a medida. De manera sistemática, nos ocupamos de señalar algunas sugerencias analíticas, que proponemos a todos ustedes, relativas a la lista de medidas:

· La comparación, en términos de costos, de la opción de financiar –ahora- con deuda interna, versus la de haber financiado -en octubre- con deuda externa (incluidos los programas anticrisis de los multilaterales o emisiones denominadas en USA$), introduce un costo a la sociedad en diversos ámbitos. Es el costo del retardo, sólo por evitar los daños políticos en el referéndum del 15F. Por lo demás, la emisión en moneda extranjera tenía el mérito de servir de medio de contención inflacionaria, que no existe con la emisión de deuda interna.
· El cotejo entre recortes en gastos militares, ayudas externas e introducción de medidas anti corrupción y el recurso al IVA, define situaciones regresivas, impulso a la inflación y limitación de gastos e inversiones de familias y empresas, por la vía de un desplazamiento de recursos a las nuevas obligaciones tributarias. Eso se pudo –y se puede- evitar.
· Las implicaciones en costos y riesgos financieros (alzas de tasas de interés, por crowding-out, o rentabilidad y liquidez del sistema bancario, por administración y control oficial de las variables financieras), definen un impulso adicional a la inflación y a la vulnerabilidad del sistema financiero y económico. Las medidas deben ser evaluadas con relación al grado de monetización de la economía y la profundidad del mercado financiero. Ahí podría haber un nuevo frente de la crisis nacional.
· Los efectos inflacionarios conjuntos del alza de la alícuota del IVA, la posible alza de intereses y el aumento salarial, junto con la ausencia de medidas de contención inflacionaria, marcan un escenario de alzas de precios muy distintos a la presunta baja anunciada por el gobierno. Eso significa más empobrecimiento, sobre todo a los más pobres, y limitaciones a la inversión y la producción.
· Lo repetitivo y fuera de contexto de un plan de inversiones de 225 mil millones de USA$, ya conocido en discurso en la Asamblea Nacional el 15 de enero. Ese plan no incluye, en ninguna parte, su modo de financiamiento, afectado por severos problemas de viabilidad, desde el mismo momento que exige, en promedio, entre 45.000 y 56.000 millones de dólares por año, muy por encima de los ingresos petroleros de este año y del promedio previsible en el corto plazo.
· La ausencia de medidas de relanzamiento de la economía real, distintas al errado y sólo proclamado camino del capitalismo de estado, las diversas fórmulas de producción socialista -demostradamente fracasadas- y la nueva modalidad de un supuesto empresariado nacionalista y socialista, realmente oportunistas rent-seekers. Esta es una situación de implicaciones graves sobre el bienestar actual e inmediato y el futuro del país.
· El destiempo de las supuestas alzas de salarios, adelantadas sólo para presumir de interés por los trabajadores; realmente, de acuerdo al conocimiento económico establecido en América Latina, un ajuste regresivo, en vez de expansivo, del orden, en el momento actual, de cerca del 66%, y proyectado a septiembre de este año, del 33% del salario real. Este es un tema de alto valor simbólico respecto a la intención del ajuste: se está castigando más a los trabajadores que al gasto gubernamental. Por lo demás, el fraccionamiento del alza hace presumir el cálculo gubernamental respecto a la introducción, hacia septiembre, de nuevas medidas impopulares.
· La ausencia de una política de contención inflacionaria, mal crónico del gobierno nacional, canal para una permanente extracción empobrecedora de recursos de los presupuestos familiares; sobre todo, de los más pobres, afectados por el diferencial de las variaciones de precios de la canasta alimentaria.
· El ajuste del gasto público es muy superior al proclamado. Debe calcularse con base en el gasto efectivamente ejecutado y no en el inicialmente aprobado. La decisión castiga a los funcionarios y no al gasto dispendioso y el proyecto político y geopolítico del presidente.
· Sobre el mismo aspecto, debe partirse de reconocer la realidad “presupuestaria” del presidente: dispone del presupuesto constitucional y legalmente previsto, más los diversos fondos parapresupuestarios y partidas furtivas, que adolecen de controles muy laxos o ninguno. Sobre ellos, de magnitud considerable, el presidente mantiene absoluta libertad de uso.

Una visión de síntesis. Sostenemos que las medidas: 1º) no son un plan anticrisis económica, sino de recaudación de ingresos públicos; 2º) resultan tardías, insuficientes y costosas para la sociedad nacional, sin sacrificios para el gobierno nacional y su proyecto político; 3º) incorpora componentes innecesarios y de implicaciones negativas o desconocidas, por imprecisas; y 4º) es un reforzamiento directo e indirecto al proyecto político del régimen y no un relanzamiento económico o de facilitación de las necesarias inversión privada, modernización tecnológica, incorporación de capital humano moderno; etc.


El imperativo actual frente al problema. Estamos abocados a un seguimiento y elaboración continuos de cara a lo problemático del tema económico nacional. Pero, creemos que el problema no es ni personal, grupal, profesional o sólo económico, sino político y estratégico y de toda la sociedad nacional. La mayor suma de adhesiones y conquista de voluntades populares a través de nuestras actuaciones son el quid del asunto. Los venezolanos deben ser convencidos de lo negativo de los efectos de la conducción económica oficial. El logro de una “masa crítica” de opiniones al respecto es nuestro cometido principal.


Texto preliminar, aún no presentado en evento alguno, elaborado por Santiago J. Guevara García, promotor del “Plan Especial Anti Crisis para Venezuela”, puesto al análisis y la contribución de todos por la vía del Blog http://planespecialanticrisis.blogspot.com y sometido a la consideración de expertos en las diversas áreas relacionadas. El Blog o el correo personal sjguevarag@gmail.com deben ser los ámbitos de sus contribuciones. El contenido se limita a la revisión de las medidas gubernamentales. Es de esperar –con el aporte de todos- una presentación pública y un próximo Manifiesto de medidas alternativas.
Los dos manifiestos previos del Equipo del “Plan Especial Anti Crisis para Venezuela”:
· “Nuestra propia crisis económica y lo imperioso de una agenda económica acertada”. Rectorado de la Universidad de Carabobo. Valencia, 27 de febrero de 2009
·”Manifiesto Estudiantil”. Capemiac. Valencia, 19 de marzo de 2009

miércoles, 25 de marzo de 2009

Referencia en los medios europeos


Referencia en medios europeos
Al respecto, ya ha habido más de una reunión de trabajo para integrar propuestas de Fedecámaras y el PEAC nuestro

Año X - Madrid, martes 24 de marzo de 2009

Fedecámaras presentará su propio 'plan anticrisis' para Venezuela

La Federación de Cámaras Empresariales de Venezuela (Fedecámaras) ha anunciado que presentará al Gobierno de Hugo Chávez su propio ‘plan anticrisis' en el próximo mes de abril. La patronal considera que el plan económico presentado por el mandatario venezolano no resolverá los problemas de los venezolanos, sino que los aumentará.
José González, presidente de Fedecámaras, ha asegurado que los efectos de la crisis mundial en Venezuela solo podrán resolverse con el aumento de la producción interna y ha indicado que los planes de Chávez no resolverán los problemas sino que pondrán en riesgo los ahorros de los ciudadanos.
Chávez anunció la semana pasada que pondrá en marcha algunas leyes anticrisis entre las que destacan la subida del IVA del 9% al 12%, el incremento del salario mínimo en un 20%, elevar el precio de la gasolina y reducir el presupuesto fiscal de este año.
Además, el jefe de la patronal ha reiterado su rechazo a los acuerdos de cooperación internacional en los que Venezuela ofrece ayuda económica a países más desfavorecidos.
Pero no son los únicos que preparan un ‘plan anticrisis' para Venezuela porque los sectores sociales y académicos , respaldados por el nombre de la Universidad Carabobo llevan un tiempo dedicados a redactar un proyecto consecuente con la actualidad económica que presentarán al Gobierno venezolano.

domingo, 22 de marzo de 2009

La necesaria discusión después de las medidas oficiales (arrancando el domingo 22/marzo)


Martes 24 de marzo


Se planteó la posibilidad de un nuevo Manifiesto. Esta vez, como texto que organice las respuestas, DESDE EL PUNTO DE VISTA DEL INTERÉS GENERAL, a las medidas del gobierno nacional. Debería ser un papel respaldado por muchos. Exijámonos la efectividad de nuestras iniciativas, logrando influir realmente las opiniones y actuaciones de nuestros compatriotas, estén donde estén.
Y dotando a nuestras acciones de la mayor legitimidad posible. Eso lo logramos con la integración de muchas opiniones y voluntades. ¡Enviennos su sugerencias, opiniones, preguntas, comentarios, etc.!
¡Están todos invitados! ¡Iremos informando!
Lunes 23 de marzo

Las medidas oficiales: ¿para una crisis económica o de las finanzas públicas?
  • El gobierno lo que hizo fue prender la aspiradora para tomar los bolívares en manos de la economía privada, para desplazarla. Eso no es anticrisis


  • A contracorriente de lo observado en todos los otros casos, en vez de medidas expansivas, se introducen restricciones a la economía productiva


  • El componente de inversión, ya conocido, presenta severos problemas de financiamiento: en promedio, 55.000 millones de USA $ anuales

Cepal publicó hace menos de un mes un documento que muestra la reacción de los gobiernos de América Latina y el Caribe frente a la crisis internacional hasta el 20 de febrero pasado. Permítanme mencionar dos cosas que ahí se muestran: 1ª) la columna referente a nuestro país está vacía (recuerden que estábamos blindados); 2ª) todos los países han optado por el aumento del gasto público, las rebajas impositivas o los subsidios; no por medidas fiscales restrictivas.

Léase bien: todos, en todas partes, están inyectando gasto, liquidez y profundidad financiera a disposición de la economía real, para relanzar la economía. La crisis económica es una crisis de producción, ingresos, empleo y salarios. Que se remedia con políticas fiscales, monetarias y otras expansivas. Lo que sucede con las medidas oficiales, y nadie se lo dice al gobierno, es que, conocida la situación de polarización del país y el afán de sustitución de la economía privada por el proyecto político del Presidente, hacen que la finalidad de las medidas sea el financiamiento del gasto gubernamental redistributivo y no el relanzamiento económico del país, venido a menos desde el año pasado, precisamente por problemas de caja, tanto en divisas como en bolívares. Como tales, entonces, se dirigen a reforzar unas finanzas públicas que no responden a los intereses nacionales y no para la atención de la crisis de la economía real. Diversos sectores se encuentran afectados: aluminio, siderúrgica, aduanas, manufacturas diversas, comercio exterior, etc.

Resulta un contrasentido que mientras en la región se asumió desde hace meses un esfuerzo de políticas anticíclicas para revertir los efectos de la disminución del crecimiento, las medidas nacionales incluyan decisiones restrictivas, como el alza del IVA y los efectos "crowding out" por la vía de los recursos financieros.

Las medidas repiten la referencia a un ambicioso plan de inversiones de 225.000 millones de USA$; pero, ni en enero, en la Asamblea Nacional, ni ahora, se informa cómo va a ser financiado. No es cualquier problemilla. De ser un plan de cuatro años, demandaría en el orden de los 56.000 millones anuales (45.000, si fuere en cinco), muy por encima de los ingresos petroleros, incluso en el caso de que el precio suba a los 60 USA$ recientemente abandonados.

O sea, para terminar, las medidas no son un efectivo plan anticrisis, sino un mecanismo de financiamiento de las derrochadoras y excluyentes finanzas gubernamentales.







Domingo 22 de marzo



Las medidas anticrisis del gobierno nacional
Tardías, insuficientes, colcha de retazos y costo para la sociedad

Los pobres también pagan IVA. Ellos lo saben porque revisan sus facturas. Pero no ganan nada con los seis nuevos barcos militares españoles y los seiscientos nuevos tanques rusos. Mucho menos con el subsidio petrolero a la familia Castro. O la presencia en Bolivia. Tampoco con el festín en que ahora Diosdado y sus socios convertirán a los puertos constitucionalmente descentralizados, pero arbitrariamente recentralizados.

En la eliminación del gasto armamentista, el cierre de las ayudas a los gobiernos chulos de las finanzas nacionales y el control de la corrupción debió centrarse el ajuste. Pero no se hace nada al respecto. Y entre endeudamiento adentro o exterior, Chávez nos hace pagar a todos por su incontinencia verbal y política. El alto Riesgo-País y la pérdida de calidad crediticia hacen limitado el acceso a fuentes externas (hablamos de sólo unos 10.000 millone s de USA $). Igual, a los varios programas especiales anticrisis que tienen casi todos los multilaterales. De habernos hecho caso el año pasado, se pudo acceder a recursos externos más baratos, que tienen como mérito adicional, que sirven como instrumento de contención inflacionaria. Para lo cual no se hizo nada.

Mis cuentas no me dan. Y no cuadran con las oficilales. Con lo anunciado no se financia el presupuesto. Por mentiras en el nivel de producción petrolera, por ejemplo, y por la caída de la producción interna, que descuadra cualquier cálculo. Es de esperar, entonces, más vueltas al torniquete oficial sobre la sociedad.

En otro plano, junto con las medidas anticrisis esperadas, se nos cuela inadvertidamente un plan de inversiones ya conocido, sin que se sepa cómo se financiará, y el tradicional aumento de salarios, sólo que adelantado a marzo. El cual, dicho sea, resulta más bajo que el anterior y absolutamente insuficiente para la inflación esperada.

Una para el cieguito: de las diversas opciones tributarias, el IVA es la mejor. Lo cual, sin embargo, no le quita su carácter regresivo, inflacionario y depresivo de la economía real.

En síntesis, pagaremos costos innecesarios por la terquedad y afán de manipulación de Chávez y deberemos esperar más medidas o acciones subrepticias (los ajustes que no se anuncian, pero se hacen). Al final del cuento, Chávez y su gobierno disfrutan del aire acondicionado, pero nosotros pescamos el resfriado.

martes, 17 de marzo de 2009

El Modelo Descriptivo Inicial


El comienzo de los trabajos, por allá en noviembre 2008, fue el intento de modelar la situación económica venezolana. Se hizo apoyándonos, con variantes útiles a fines de presentación, en nuestros ARBOLES DE PROBLEMAS DE GOBIERNO.


El primer modelo se expone en esta sección.