lunes, 16 de marzo de 2009

El Manifiesto del 27 de febrero

Manifiesto
NUESTRA PROPIA CRISIS ECONÓMICA Y LO IMPERIOSO DE UNA AGENDA ECONÓMICA ACERTADA


Nuestra propia crisis y lo imperioso de una agenda económica.
"Negar la realidad no la cambia" es un sabio dicho popular. Venezuela, pese a los ingentes recursos financieros recibidos en la última década y su diversificado acervo de oportunidades de negocios y fortalezas en la dotación de recursos, muestra una muy preocupante situación de cara a la crisis global presente y al necesario mejoramiento cualitativo del sistema económico para hacerse más robusto frente a eventuales adversidades y la competitiva economía global.


Pero además, para aumentar la preocupación, el manejo dominante del régimen ha sido la negación de la crisis y el planteo de la existencia de una protección especial frente a los problemas. En palabras del Presidente, "la crisis económica y la baja de los precios del petróleo no afectarán a Venezuela, porque desde hace años se han venido tomando medidas al respecto para evitar una crisis económica nacional". Ahora, después del 15F, comienza a rectificar y reconocer el problema, aunque dubitativamente.


Porque la realidad es otra. Una mínima revisión de los principales indicadores de resultados macroeconómicos muestra exactamente lo contrario a la posición oficial.


Por qué la ficción de una economía robusta. Al desaparecer el gran factor explicativo -y única fortaleza- de la economía nacional de los últimos cinco años: la situación boyante de los precios petroleros, lo cual definió el comportamiento desbordado del gasto público y los altos valores y crecimiento de la liquidez monetaria, se viene abajo el modelo rentista que lo sustenta. Pero, además, con la caída del crecimiento, también lo hace la base tributaria que permita otras exacciones y la compensación del desplome petrolero.


Una crisis que se prolonga y genera riesgos. Todo ello sucede en un contexto de crisis global, más prolongada y riesgosa de lo previsto inicialmente, en el cual ya no sólo estarán presentes las caídas de los precios de las materias primas, la estrechez del mercado del crédito y la disminución de las remesas, sino daños directos severos en algunas ramas productivas, lo que tendría repercusión directa en la ya contraída actividad productiva interna. Para un ejemplo, las ramas: automotriz, de autopartes, metalmecánica, aluminio, etc., en razón de las dificultades globales. Pero también, temibles consecuencias sociales, políticas y geopolíticas.


La comprensión del problema. La apropiada comprensión de las razones de nuestra muy propia crisis económica nos exige observar que en la Venezuela actual se superponen tres grandes problemas económicos, políticos e institucionales: 1º) el modelo que la orienta, dirigido a calcar progresiva e inteligentemente -con las especificidades del caso- modelos totalitarios inconvenientes; 2º) la deficiente dirección oficial, y 3º) la crisis económica mundial, ya presente internamente, pese a la obstinada y dubitativa negativa oficial.


Pero aún más, antes de la crisis, ya la economía venezolana andaba mal, ahora está peor y podría llegar a problemas aún mayores. La crisis no es que viene. Ya la tenemos aquí. E implica a todas las variables, macro y microeconómicas.


La solución no puede ser, entonces, simplista. Tampoco dejarla sólo en manos del régimen: tomar las decisiones equivocadas podría, en vez de ayudar, profundizar la situación.
Lo imperioso del manejo de la agenda económica. Todo lo anterior nos dice que la agenda económica que nos choca en la cara es altamente prioritaria, ineludible y urgente.


El "Plan Especial Anti Crisis" para Venezuela. Por lo pronto, para lo económico, proponemos impulsar la revisión, por todos los interesados, del "Plan Especial Anti Crisis" que postulamos. Estamos obligados a una actuación que no puede ser conceptuada sino como especial, precisa, oportuna e integral. Se trataría de introducir medidas de política a contracorriente de lo instrumentado hasta ahora y en oposición a la equivocada aproximación oficial. Insistimos en que el manejo económico ya venía mal, en su acometida y en sus resultados. Lo que hacemos, dicho sencillo, es definir mezclas de decisiones que optimicen, en términos de bienestar, las forzosas, y ojalá que anticipadas, medidas de política pública.


Ejemplos de cómo hacerlo y cómo no hacerlo. Nadie hasta ahora en el país ha abarcado la totalidad del asunto. Medidas puntuales o parciales no son la solución. El sistema económico es un todo relacionado que exige intervención profesional. Y ella debe –como dicho- ser integral, precisa y oportuna.


Las consecuencias de hacerlo mal. La opción de recortes lineales o no selectivos –pero sustanciales- del gasto público; la dilapidación de los fondos parafiscales en el ineficiente gasto público oficial; la devaluación lineal; el recurso a alzas de las tasas de interés a niveles por encima de la inflación; la inadecuada selección de tributos, inflacionarios o depresivos; la desatención a los imperativos de condiciones favorables a la inversión y la producción nos situarían frente a un ajuste draconiano y mayor daño a las posibilidades productivas, de imprevisibles consecuencias o de exigencias riesgosas.


Cómo conducir la iniciativa. El PEAC se propondrá, de buena fe, a la iniciativa del gobierno nacional. Más importante es su adopción, como tema diario, por la amplia sociedad nacional. Pero, en caso de una respuesta oficial negativa, podría permitir una iniciativa legislativa especial, por la vía del Artículo 204º de la Constitución, en razón de lo apremiante de la expectativa de crisis nacional. En ningún caso, se conceptúa favorable el recurso constitucional del estado de excepción.


El imperativo frente al problema. Nuestra propia crisis económica y un gobierno limitado para manejarla son, entonces, temas muy relevantes. A ello nos dedicamos día a día. Lo mismo proponemos a toda la nación y confiamos que todo el pueblo asuma su parte de responsabilidad, en esta hora tan crítica y que con convicción contribuya a lograr la aplicación de una agenda económica acertada.


Texto promovido por Santiago J. Guevara García, elaborado con la colaboración de Luis Eduardo Henríquez y Eliana Martín y el aporte de Yoskira Correa. Revisado por la señora Rectora de la UC y su personal de Protocolo y Medios. En la operacionalización del Plan intervienen profesores de la Escuela de Economía y diversas personas e instituciones

5 comentarios:

YRAIDA CARRILLO dijo...

Creo que la relevancia de un manifiesto es la demostración de que sí hay gente en los sectores democráticos pendiente de los grandes problemas nacionales y de sus vías de solución. Distinto a los políticos tradicionales y muchos de los nuevos conocidos, sólo interesados en llegar a cargos de elección. ¡Adelante!

Anónimo dijo...

Primeramente felicito por la iniciativa para ponernos serios en cuanto a materia economica, si bien ya hacia falta que el sector pensante actuara, y me parece excelente que la iniciativa crezca desde la universidad, y especialmente de profesores de economía; se pensaba que no vivian en este país, sin animos de ofender, digo esto por lo pasivos que estabamos, me incluyo como estudiante de Economía de la FaCES.
Fabuloso es que podamos dar no solo una critica sino una respuesta a tantas fallas.

Particularmente estoy interesada y agradezco por las invitaciones a participar directamente y a través del blog; siempre he pensado que es la mejor manera de ir fomentando nuestros conocimientos como futuros economistas, la de ir integrando a los estudiantes a temas que tengan que ver directamente con nuestra sociedad; gracias a Dios llego la hora de ponernos a debatir en serio.

Ahora bien, ya aceptada la presencia de la crisis y tomado el valor de fijar una posición en cuanto a la misma, impulsando la creación de este plan, mi preocupación radica en el hecho de como vender el plan, pues no dudo que caiga como anillo al dedo, en el sector privado, sin embargo, tambien es cierto que este país por ser tan populista a éstas alturas solo alla aceptado publicamente unos ligeros shoks en la economia, entonces, que esperanzas tenemos de que se tome en serio este plan, una vez finiquitado, para aplicarse.

Nuribel dijo...

Buenas tardes!! Muy interesante su manifiesto, lo cual nos motiva a nosotros los jóvenes a entender e indagar sobre la situación actual de nuestro país, a pesar de la crisis económica a la cual nos enfrentamos, aunque muchos nieguen ésta realidad. Para usted, cuales serian los principales problemas socio-económicos que enfrentamos actualmente.

Saludos.....

Santiago José Guevara García dijo...

Saludos, Nuribel!! Gracias por el reconocimiento. Los jóvenes deberían ser objeto principal de atención. Son los dueños del futuro. Pero si seguimos el camino que se nos propone desde el régimen, comienza a escapárseles. No hay futuro en ese torcido modelo totalitario, militarista, populista y otros etcéteras. Los jóvenes deben fajarse por su felicidad futura. Y sin libertad, justicia, progreso, instituciones, etc., se les está negando.

Fíjate que parte de lo torcido es la terquedad (en realidad, es manipulación) para reconocer la crisis y la responsabilidad sobre buena parte de las realidades económicas y socioeconómicas que sufrimos.

Por ejemplo, Venezuela es un país que no ofrece condiciones para la iniciativa privada competitiva. Los emprendedores tiene que terminar jugando el juego del Estado. Ocupamos los últimos lugares mundiales en libertades económicas, facilidades para la producción, transparencia, honestidad gubernamental, etc. Esos, para mí son problemas serios para todos y los jóvenes en particular.

Además, esos factores lo que prometen es incapacidad para generar riqueza social, progreso material ascendente, mejoramiento de la posición internacional del país, etc. Y también el envilecimiento de la gente, que termina dependiendo del jefe de turno en el gobierno.

Actualmente, sin referirme a todo, preocupan los límites a la producción, lo cual genera subempleo, desempleo y bajas remuneraciones. Igual, la inflación, que empobrece a todos para favorecer al Estado y afecta más a los más pobres. La crisis, sin duda, trae una caída del ingreso general y familiar, lo cual disminuye el consumo real (o sea, en productos).

Pero, ojalá que esta iniciativa, y la de muchos, sea para recuperar el buen sentido y un mejor camino.

Gracias por tu participación!! Me alegar que estés en el Grupo Facebook!!

Santiago José Guevara García dijo...

Tenía una deuda sin saldar con nmec. Le respondo: la estrategia, dada la cerrazón del gobierno, es por la vía de la opinión pública y la actuación política. Desde la provincia (no tengo complejos frente a Caracas, pero el país es así) y sin una posición descollante partidista o de opinión, el asunto es difícil, pero retador (o sea, de actitud).

La organización, la movilización y la difusión son claves. Un plan para eso es necesario. Pero ahí estamos.

Creo que se trata de un tema nacional. la demostración de los efectos perversos de la conducción económica antes y durante la crisis es clave. Si la gente sigue creyendo en la ilusión del populismo, avanzaremos muy poco.

La propuesta de un país diferente se hace más fácil si se está convencido de que la actual no es la vía.

Por ello, plan anticrisis y Pryecto de País, van de la mano.

No es fácil, nmec. Diría que cada vez más difícil. Pero seguiremos. Ojalá contemos con gente como tú.

Gracias por tus conceptos. Pongan a sus profesores -casi todos, mis exalumnos- a opinar y escribir sobre la calle, sobre los problemas cruciales de la gente. Es parte de la misión universitaria.