
Venezuela se queda al margen de la ayuda de los multilaterales
En medio de la crisis el FMI recupera preponderancia en la economía global
Dominique Strauss-Khan, presidente del Fondo Monetario Internacional, ha manifestado su preocupación por el desempeño de la economía mundial (Archivo)
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Otros tiempos
Tras años de poca relevancia los organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), que presta a países para solventar escasez de divisas; o el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial y la Corporación Andina de Fomento (CAF), que financian proyectos de inversión, recuperan importancia de la mano de la crisis global.
Los países de América Latina, fijan su mirada en las líneas de crédito de un FMI repotenciado que ha triplicado sus recursos, desde 250 mil millones de dólares hasta 750 mil millones y el grupo que conforman el BID, la CAF e instituciones dependientes del Banco Mundial, que disponen de 90 mil millones de dólares para ayudar a la región a superar la caída de las exportaciones, la sequía en el financiamiento y la merma de la inversión extranjera.
Sólo el FMI ha firmado un acuerdo con México, bajo la iniciativa que denomina Línea de Crédito Flexible, por 47 mil millones de dólares; Colombia, tramita un desembolso de 10 mil 400 millones de dólares; Guatemala firmó un trato por 935 millones de dólares y El Salvador otro por 800 millones de dólares.
Crítico feroz de los multilaterales, por considerar que las condiciones que han exigido en el pasado para garantizar sus créditos sólo han servido para aumentar la inestabilidad, Hugo Chávez no ha dudado en declararles la guerra.
"No nos hace falta estar viajando a Washington ni al Fondo Monetario ni al Banco Mundial ni nada (...) yo quiero formalizar la salida de Venezuela del Banco Mundial, del Fondo Monetario Internacional y de todo eso", tronó Hugo Chávez el primero de mayo de 2007, dejando en claro una disposición que si bien aún no ha formalizado, decretó el divorcio.
El 26 de noviembre de 2008, el presidente de Venezuela volvió a la carga y acusó al Banco Interamericano de Desarrollo de haberse convertido "en un mecanismo del imperio (Estados Unidos)", y lo señaló por ser un "instrumento de presión política para poner condiciones".
Al mismo tiempo, indicó que la Corporación Andina de Fomento, cuya sede está en Caracas, "habría que cerrarla".
Nuevas políticas
Tradicionalmente para obtener créditos del Fondo Monetario Internacional los países debían someterse a una serie de exigencias que se traducían en austeridad y tiempos duros. Las naciones acudían al FMI bajo fuertes desequilibrios y a cambio de los paquetes de ayuda debían adoptar medidas como recorte del gasto público, incremento de las tasas de interés y rebaja en los subsidios, justamente las medidas que políticos como Hugo Chávez adversan.
No obstante los tiempos han cambiado. En la reunión de la Organización Internacional del Trabajo en Ginebra, a finales de marzo de este año, el presidente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, se mostró preocupado porque la economía mundial sufra un mayor impacto si "no se implementa suficientemente el estímulo fiscal".
Atish Ghosh y otros cuatro economistas del FMI, en un trabajo fechado el 23 de abril, Coping with the crisis: policy options for emerging market countries, se alejan del precepto de las elevadas tasas de interés y las nuevas políticas para créditos contemplan "modernizar la condicionalidad", "duplicación de los límites de acceso al financiamiento", "reforma de los servicios para los países de bajo ingreso" y "simplificar el abanico de servicios financieros".
Bajo presión
Para Venezuela disminuir la tensión con los organismos multilaterales podría resultar beneficioso en momentos en que la caída de los precios del petróleo golpea las cuentas públicas. La administración de Hugo Chávez se ha visto forzada a reducir en 35% la entrega de divisas para importaciones, ajustar a la baja el gasto público, incrementar el IVA y recurrir a un masivo plan de endeudamiento.
De hecho, el paquete de ajuste en el país marcha a contracorriente con el de las principales economías de la región, donde para aliviar la recesión se implementan rebajas de impuestos y aumento del gasto público.
vsalmeron@eluniversal.com
Víctor Salmerón
EL UNIVERSAL
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