
Continuamos con nuestro análisis de ayer. ¡Vamos a lo financiero y sus implicaciones económicas y sociales!
Políticamente, el gobierno baja las tasas de interés junto con el alza del IVA y sus inmediatas (y ya acumuladas) implicaciones inflacionarias. Pero, económicamente, ajusta una vez más a la economía real (a usted, a los empresarios, a los trabajadores y a todos), succionado más recursos para financiar su derroche, corrupción y aventuras políticas y geopolíticas. Se licúa (diluye) la deuda de los endeudados, pero esos son una minoría, respecto a la población en general.
O sea, que lo que hizo el gobierno ayer fue abaratar el crédito interno, para financiarse él a más bajo costo. Pero no sólo eso: va a desplazar a otros aspirantes, va a crear costos nuevos sobre el sistema bancario, va a introducir riesgos de liquidez, solvencia y rentabilidad y, por esas vías, darle un golpe adicional a la inflación.
O sea, nuevamente, ¡bajar para subir!
Por cierto: Ayer Reuters (empresa de manejo de información económica y financiera, de reconocido prestigio), informa sobre la entrada del país en fase contractiva. Para decirlo en chiste: ¡Pasar del segundo piso al sótano, sin detenerse en la planta baja!!
¡Otra baja más!!!!
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