martes, 31 de marzo de 2009

¡Y se destaparon los comentarios!


Gracias a todos por sus comentarios. Ya se han recibido varios.


Cuenten con su consideración.


El movimiento del Blog, en estos días, se produce precisamente en el intercambio con todos ustedes.


Recuerden que el aporte de una iniciativa como la nuestra pasa por la información y el intercambio para un cambio de actitudes de todos respecto a los problemas económicos y su inconveniente dependencia de la acción oficial.

viernes, 27 de marzo de 2009

¡Lo dijimos!



  • En nuestro texto preliminar del tercer manifiesto, en lo relativo al endeudamiento interno, referíamos sus costos y riesgos. Revisen la opinión de otros analistas

Diario El Carabobeño / Noticias


Viernes 27 de marzo

Encaje legal está compuesto por dinero de ahorristas
Reservas de bancos comerciales no alcanzan para cubrir endeudamiento
BCV se mantendrá garante de que las personas tengan acceso al dinero.Daniela Martucci Valencia, marzo 26 (REDACTA).-


“El encaje legal no alcanza para todo el endeudamiento que el Gobierno propone”, aseguró el economista Alexander Guerrero, quien coincide con diversos expertos en que la aplicación de esta estrategia sólo generará mayores presiones inflacionarias y bajo rendimiento del ahorro. El encaje legal es un fondo de reservas líquidas que el Banco Central de Venezuela (BCV) exige mantener a las instituciones financieras como reserva obligatoria. Mediante este instrumento, la autoridad monetaria influye, de forma legal, sobre los fondos disponibles en el mercado financiero. Según explicó el economista José Guerra “si el Gobierno Nacional llegase a usar el encaje para financiarse, lo que quiere decir, en el fondo, es que los ahorristas le estarán prestando el dinero al Estado y éste devolverá un papel o un bono de la deuda pública, el cual se comprometerá a pagar después”. En este caso, el 20% que la banca está obligado a depositar de esos fondos, tendrá como propósito garantizar a las personas el manejo de sus ahorros en dado caso que el banco tenga un problema, por lo que el BCV se mantendrá garante de que las personas tengan acceso a ese dinero. Asimismo, Guerra señaló que “cuando el BCV quiere restringir la liquidez monetaria, eleva las tasas de encaje para que los bancos pongan más plata de esta forma y en consecuencia puedan prestar menos”. El problema viene, según lo expuso Guerrero, cuando el Gobierno pretende licuar un endeudamiento masivo que hará que la deuda rinda por debajo de la inflación, es decir, “el Gobierno aprovechará y pondrá a la gente a que le pague el gasto a cambio de una remuneración negativa”. Riesgos Aun cuando los ahorristas no serán los tenedores de la deuda sino los bancos, “los rendimientos de la deuda pública están por debajo de la inflación, y el Gobierno está licuando el mercado financiero para buscar sustento cuando lo que debió hacer era reducir el nivel de gasto en su momento”, mantuvo el experto. En consecuencia, refirió, “lo que se va es a desangrar al ahorrista venezolano y a los bancos”, dijo. José Guerra, también reiteró que la medida resultaría inconveniente porque “los ahorristas corren el riesgo de que el Gobierno no pague los papeles de la deuda y los depósitos del público se queden sin el respaldo suficiente en el BCV”. Si lo que se quiere es reducir la cantidad de dinero en circulación, el economista Pablo Polo explicó que es posible tomar medidas de encaje legal, pero “es una herramienta que genera costos a la banca porque tiene que esperar el dinero del Estado sin poder utilizarlo para hacer ningún tipo de negocio”. Polo señaló además que “si en algún momento el Estado no puede pagar los intereses correspondientes y el capital de toda la deuda que está absorbiendo la banca, las instituciones financieras tendrán problemas de liquidez fuertes y ese sería el verdadero riesgo que se corre”.



  • De igual manera, en lo relativo a la situación actual de la economía productiva, referíamos la postración de los sectores automotriz y de autopartes


Diario El Carabobeño / Noticias


Sábado 28 de marzo


Diario El Carabobeño / Noticias
Sin aprobar $75 millones en autorizaciones de adquisición de divisas para autopartistas
Las paralizaciones por problemas laborales en las empresas automotrices han llevado la producción a media máquina.
Daniela Martucci Valencia, marzo 27 (REDACTA).-

Aun cuando el retraso en la entrega de divisas de Cadivi al sector de autopartes no llega a ser tan grave como la deuda con las ensambladoras, el riesgo de paralización desencadenará consecuencias que afectarán a todo el mercado automotor. Los lapsos de otorgamiento de divisas a las ensambladoras han alcanzado ya los 200 días, superando los del año pasado que llegaron a estar entre los 120 y 140 días. “Los autopartistas tenemos un atraso de apenas 75 días pero, evidentemente, si a ellos no les entregan divisas a nosotros nos va a afectar porque, de llegar a paralizarse, no vamos a tener a quién entregarle material”, explicó José Luis Hernández, presidente de la Cámara de Fabricantes Venezolanos de Productos Automotores (Favenpa). Hernández manifestó también que, a diferencia de las ensambladoras, el problema del sector de autopartes radica en que son necesarias las autorizaciones de importación de materiales para el consumo. Para poder importar una cantidad de productos, el sector de autopartes necesita la certificación del Ministerio de Ciencia y Tecnología, para luego solicitar la adquisición de divisas a Cadivi. Desde el mes de enero, Cadivi no ha dado nuevas aprobaciones, por lo tanto “nos vemos en la misma situación de las ensambladoras de escasez de materias primas”, aseveró Hernández. Alrededor de 75 millones de dólares en autorizaciones de adquisición de divisas todavía no han sido aprobadas para los autopartistas. Necesarios dólares para fabricación nacional El año pasado, el monto de dólares que fue liquidado para este sector fue de 5 mil millones. Hernández señaló que aún con la mitad de esta cifra se pudiesen manejar costos que lleven a superar la fabricación de 180 mil unidades anuales pero “las pocas divisas que nos sean asignadas, deben ser usadas para la producción interna”. El problema está en que la cantidad de paralizaciones por problemas laborales en las empresas automotrices han llevado la producción a media máquina. “El gobierno y el Ministerio del Trabajo deben tomar acciones para que no se paralicen las plantas sin que hayan cumplido las etapas necesarias que se establecen en la ley”, mantuvo Hernández. Según lo anunciado por Enrique González, presidente de la Cámara Automotriz de Venezuela (Cavenez) en días pasados, siete plantas ensambladoras pudieran hacer crisis para los meses de mayo y junio.

Viernes 27 de marzo

$ 2,2 millardos deudas a proveedores por retrasos en asignación de divisas
Por falta de insumos para producción ensambladoras de vehículos podrían paralizarse



Enrique González y José Luis Hernández.(Foto Ubaldo Medina)Yohana Silvera Caracas, marzo 26 (REDACTA).- Actualmente, ensambladoras y autopartistas solicitan más premura por parte del Gobierno en la entrega de divisas, según información suministrada por la Cámara Automotriz de Venezuela (Cavenez) y la Cámara de Fabricantes Venezolanos de Productores Automotores (Favenpa). De acuerdo con el presidente de Cavenez, Enrique González, “las plantas ensambladoras de vehículos de Venezuela pudieran verse en la necesidad de paralizar sus operaciones por falta de insumos para la producción, situación que genera pérdidas y escasez en el alto mercado demandante”. En este sentido, las estimaciones de Cavenez señalan que el sector mantiene un decrecimiento continuo desde el año 2007, cuando presentó un porcentaje negativo de 22,24%. Mientras que para 2008, la baja fue de 8%. González indicó que “esta tendencia negativa afecta gravemente al sector, porque Venezuela tiene una capacidad para producir 1 mil 100 vehículos diarios y hoy sólo se produce la mitad del estimado”. Insistió en que de mantenerse la situación, los meses más críticos serán mayo y junio, porque la demanda en esta época es más alta y puede presentar una brecha muy grande con la oferta existente. Por otra parte, ambas cámaras explicaron que las dificultades afectan tanto a los proveedores de repuestos como a las plantas ensambladoras, y destacaron que era necesario mantener un equilibrio de complementariedad entre todos los factores de esta cadena productiva para mantener el equilibrio. “No puede verse afectado ningún miembro de quienes hacemos vida en la cadena de producción automotriz. Necesitamos de la complementariedad entre todos los sectores para conservar nuestros niveles de expectativas”, manifestó González. De esta forma, advirtió que hasta la fecha el sector automotor tiene una deuda con los proveedores extranjeros que supera 2,2 millardos de dólares, por un retraso de más de 180 días en la liquidación de divisas. “La Cámara y las ensambladoras sostienen reuniones periódicas con Cadivi; reconocemos que el proceso ha mejorado, pero necesitamos y pedimos ayuda al Gobierno para una entrega oportuna y continua de divisas, para que las plantas y proveedores locales puedan operar eficientemente”, agregó. Igualmente, puntualizó que las inversiones del sector alcanzan más de $ 100 mil millones anuales, generando 40 mil empleos directos y más de 80 mil empleos indirectos. Paz para el sector Por su parte, el presidente de Favenpa, José Luis Hernández, agregó que otro de los factores que influye para la baja productividad, es el clima laboral, y advirtió que para 2008 se presentaron 13 conflictos con los trabajadores, a pesar de la vigencia de sus contratos colectivos, por lo que pidió al Ejecutivo la ayuda del Ministerio del Trabajo, para “mantener la paz en el sector”. Asimismo, pidieron mayor flexibilidad en la permisología y premura en la entrega de las mismas, tanto para la realización de importaciones como para la obtención de divisas. Finalmente, recordaron que la industria automotriz aportó al Fisco Nacional en 2008 cerca de Bs.F. 5 millardos, y afirmaron que “parece difícil sobrepasar 180 mil unidades este año”.

jueves, 26 de marzo de 2009

Los aportes de otros relacionados o miembros

Jueves, 26 de marzo

Ya estamos en primera plana de Informecifras. Ver:
http://cifrasonline.com.ve/informecifras/?p=10693

El Tercer Manifiesto (versión preliminar)

Equipo del “Plan Especial Anti Crisis para Venezuela”

Tercer Manifiesto
LA CRISIS VENEZOLANA COMO ASUNTO DE INTERÉS GENERAL Y NO SÓLO GUBERNAMENTAL
La crisis venezolana en el contexto regional. La Cepal, de la ONU, publicó hace menos de un mes un documento que muestra la reacción de los gobiernos de América Latina y el Caribe frente a la crisis internacional hasta el 20 de febrero pasado.

La columna referida a nuestro país está vacía. Es comprensible. No se había hecho nada explícito porque estábamos “blindados”. Claro que se habían adelantado decisiones. De manera subrepticia. Todas regresivas: es decir, en contra de los intereses generales: disminución de los aportes de PDVSA a las misiones; caída del gasto hospitalario y de vivienda; corralito de dólares a viajeros e importadores; y otras más.

El supuesto blindaje y la negativa oficial a tomar medidas compensatorias resultaron dañinos para todos: tenemos diversos sectores productivos postrados y limitaciones y expectativas negativas en las variables macro y microeconómicas. Ahora, con el retardo de las medidas, sufrimos un mayor nivel de daño, pues lo decidido resulta más costoso para la sociedad que si se hubiera actuado a tiempo.

Pero no sólo eso. La comparación con todos los demás países de la región nos muestra que todos han optado por el aumento del gasto público, las rebajas impositivas o los subsidios; no por lo contrario: medidas fiscales, de ingresos y de salarios restrictivas.

Léase bien: todos, en todas partes, están inyectando gasto, liquidez y profundidad financiera a disposición de la economía real, para relanzar la actividad productiva. La crisis económica es una crisis de producción, ingresos, empleo y salarios. Que se remedia con políticas fiscales, monetarias, y otras, expansivas. El gobierno nacional, por el contrario, optó por ajustar regresivamente el gasto público, los salarios reales, la presión fiscal, los costos o riesgos financieros y los costos de las importaciones.

Resulta un contrasentido, entonces, que mientras en la región se asumió desde hace meses un esfuerzo de políticas anticíclicas para revertir los efectos de la disminución del crecimiento; las medidas nacionales incluyan decisiones restrictivas y efectos crowding out en todos los ámbitos ajustados. Con sus negativos efectos sobre el crecimiento y el bienestar general.

Una visión al nivel del propósito de las medidas anticrisis gubernamentales. Lo que sucede con las medidas oficiales -y poca gente se lo dice al gobierno- es que, manejada la situación de polarización del país, la posición estratégica favorable del régimen después del 15F y el afán de sustitución de la economía privada por el proyecto político del Presidente, hacen que la finalidad de las medidas sea el financiamiento del gasto gubernamental redistributivo (no necesariamente a favor de los sectores más pobres), venido a menos desde el año pasado, precisamente por problemas de caja, tanto en divisas como en bolívares y no el relanzamiento económico del país. Vale más el proyecto político excluyente del régimen que los intereses generales.

Como tales, entonces, las medidas se dirigen a reforzar unas finanzas públicas que no responden a los intereses nacionales. No se dirigen a la atención de la crisis de la economía real. Ya es evidente que diversos sectores productivos que emplean y pagan salarios se encuentran afectados: aluminio, siderúrgica, automotriz, autopartes, aduanas, manufacturas diversas, comercio exterior, etc.

Una conclusión somera medida a medida. De manera sistemática, nos ocupamos de señalar algunas sugerencias analíticas, que proponemos a todos ustedes, relativas a la lista de medidas:

· La comparación, en términos de costos, de la opción de financiar –ahora- con deuda interna, versus la de haber financiado -en octubre- con deuda externa (incluidos los programas anticrisis de los multilaterales o emisiones denominadas en USA$), introduce un costo a la sociedad en diversos ámbitos. Es el costo del retardo, sólo por evitar los daños políticos en el referéndum del 15F. Por lo demás, la emisión en moneda extranjera tenía el mérito de servir de medio de contención inflacionaria, que no existe con la emisión de deuda interna.
· El cotejo entre recortes en gastos militares, ayudas externas e introducción de medidas anti corrupción y el recurso al IVA, define situaciones regresivas, impulso a la inflación y limitación de gastos e inversiones de familias y empresas, por la vía de un desplazamiento de recursos a las nuevas obligaciones tributarias. Eso se pudo –y se puede- evitar.
· Las implicaciones en costos y riesgos financieros (alzas de tasas de interés, por crowding-out, o rentabilidad y liquidez del sistema bancario, por administración y control oficial de las variables financieras), definen un impulso adicional a la inflación y a la vulnerabilidad del sistema financiero y económico. Las medidas deben ser evaluadas con relación al grado de monetización de la economía y la profundidad del mercado financiero. Ahí podría haber un nuevo frente de la crisis nacional.
· Los efectos inflacionarios conjuntos del alza de la alícuota del IVA, la posible alza de intereses y el aumento salarial, junto con la ausencia de medidas de contención inflacionaria, marcan un escenario de alzas de precios muy distintos a la presunta baja anunciada por el gobierno. Eso significa más empobrecimiento, sobre todo a los más pobres, y limitaciones a la inversión y la producción.
· Lo repetitivo y fuera de contexto de un plan de inversiones de 225 mil millones de USA$, ya conocido en discurso en la Asamblea Nacional el 15 de enero. Ese plan no incluye, en ninguna parte, su modo de financiamiento, afectado por severos problemas de viabilidad, desde el mismo momento que exige, en promedio, entre 45.000 y 56.000 millones de dólares por año, muy por encima de los ingresos petroleros de este año y del promedio previsible en el corto plazo.
· La ausencia de medidas de relanzamiento de la economía real, distintas al errado y sólo proclamado camino del capitalismo de estado, las diversas fórmulas de producción socialista -demostradamente fracasadas- y la nueva modalidad de un supuesto empresariado nacionalista y socialista, realmente oportunistas rent-seekers. Esta es una situación de implicaciones graves sobre el bienestar actual e inmediato y el futuro del país.
· El destiempo de las supuestas alzas de salarios, adelantadas sólo para presumir de interés por los trabajadores; realmente, de acuerdo al conocimiento económico establecido en América Latina, un ajuste regresivo, en vez de expansivo, del orden, en el momento actual, de cerca del 66%, y proyectado a septiembre de este año, del 33% del salario real. Este es un tema de alto valor simbólico respecto a la intención del ajuste: se está castigando más a los trabajadores que al gasto gubernamental. Por lo demás, el fraccionamiento del alza hace presumir el cálculo gubernamental respecto a la introducción, hacia septiembre, de nuevas medidas impopulares.
· La ausencia de una política de contención inflacionaria, mal crónico del gobierno nacional, canal para una permanente extracción empobrecedora de recursos de los presupuestos familiares; sobre todo, de los más pobres, afectados por el diferencial de las variaciones de precios de la canasta alimentaria.
· El ajuste del gasto público es muy superior al proclamado. Debe calcularse con base en el gasto efectivamente ejecutado y no en el inicialmente aprobado. La decisión castiga a los funcionarios y no al gasto dispendioso y el proyecto político y geopolítico del presidente.
· Sobre el mismo aspecto, debe partirse de reconocer la realidad “presupuestaria” del presidente: dispone del presupuesto constitucional y legalmente previsto, más los diversos fondos parapresupuestarios y partidas furtivas, que adolecen de controles muy laxos o ninguno. Sobre ellos, de magnitud considerable, el presidente mantiene absoluta libertad de uso.

Una visión de síntesis. Sostenemos que las medidas: 1º) no son un plan anticrisis económica, sino de recaudación de ingresos públicos; 2º) resultan tardías, insuficientes y costosas para la sociedad nacional, sin sacrificios para el gobierno nacional y su proyecto político; 3º) incorpora componentes innecesarios y de implicaciones negativas o desconocidas, por imprecisas; y 4º) es un reforzamiento directo e indirecto al proyecto político del régimen y no un relanzamiento económico o de facilitación de las necesarias inversión privada, modernización tecnológica, incorporación de capital humano moderno; etc.


El imperativo actual frente al problema. Estamos abocados a un seguimiento y elaboración continuos de cara a lo problemático del tema económico nacional. Pero, creemos que el problema no es ni personal, grupal, profesional o sólo económico, sino político y estratégico y de toda la sociedad nacional. La mayor suma de adhesiones y conquista de voluntades populares a través de nuestras actuaciones son el quid del asunto. Los venezolanos deben ser convencidos de lo negativo de los efectos de la conducción económica oficial. El logro de una “masa crítica” de opiniones al respecto es nuestro cometido principal.


Texto preliminar, aún no presentado en evento alguno, elaborado por Santiago J. Guevara García, promotor del “Plan Especial Anti Crisis para Venezuela”, puesto al análisis y la contribución de todos por la vía del Blog http://planespecialanticrisis.blogspot.com y sometido a la consideración de expertos en las diversas áreas relacionadas. El Blog o el correo personal sjguevarag@gmail.com deben ser los ámbitos de sus contribuciones. El contenido se limita a la revisión de las medidas gubernamentales. Es de esperar –con el aporte de todos- una presentación pública y un próximo Manifiesto de medidas alternativas.
Los dos manifiestos previos del Equipo del “Plan Especial Anti Crisis para Venezuela”:
· “Nuestra propia crisis económica y lo imperioso de una agenda económica acertada”. Rectorado de la Universidad de Carabobo. Valencia, 27 de febrero de 2009
·”Manifiesto Estudiantil”. Capemiac. Valencia, 19 de marzo de 2009

miércoles, 25 de marzo de 2009

Referencia en los medios europeos


Referencia en medios europeos
Al respecto, ya ha habido más de una reunión de trabajo para integrar propuestas de Fedecámaras y el PEAC nuestro

Año X - Madrid, martes 24 de marzo de 2009

Fedecámaras presentará su propio 'plan anticrisis' para Venezuela

La Federación de Cámaras Empresariales de Venezuela (Fedecámaras) ha anunciado que presentará al Gobierno de Hugo Chávez su propio ‘plan anticrisis' en el próximo mes de abril. La patronal considera que el plan económico presentado por el mandatario venezolano no resolverá los problemas de los venezolanos, sino que los aumentará.
José González, presidente de Fedecámaras, ha asegurado que los efectos de la crisis mundial en Venezuela solo podrán resolverse con el aumento de la producción interna y ha indicado que los planes de Chávez no resolverán los problemas sino que pondrán en riesgo los ahorros de los ciudadanos.
Chávez anunció la semana pasada que pondrá en marcha algunas leyes anticrisis entre las que destacan la subida del IVA del 9% al 12%, el incremento del salario mínimo en un 20%, elevar el precio de la gasolina y reducir el presupuesto fiscal de este año.
Además, el jefe de la patronal ha reiterado su rechazo a los acuerdos de cooperación internacional en los que Venezuela ofrece ayuda económica a países más desfavorecidos.
Pero no son los únicos que preparan un ‘plan anticrisis' para Venezuela porque los sectores sociales y académicos , respaldados por el nombre de la Universidad Carabobo llevan un tiempo dedicados a redactar un proyecto consecuente con la actualidad económica que presentarán al Gobierno venezolano.

domingo, 22 de marzo de 2009

La necesaria discusión después de las medidas oficiales (arrancando el domingo 22/marzo)


Martes 24 de marzo


Se planteó la posibilidad de un nuevo Manifiesto. Esta vez, como texto que organice las respuestas, DESDE EL PUNTO DE VISTA DEL INTERÉS GENERAL, a las medidas del gobierno nacional. Debería ser un papel respaldado por muchos. Exijámonos la efectividad de nuestras iniciativas, logrando influir realmente las opiniones y actuaciones de nuestros compatriotas, estén donde estén.
Y dotando a nuestras acciones de la mayor legitimidad posible. Eso lo logramos con la integración de muchas opiniones y voluntades. ¡Enviennos su sugerencias, opiniones, preguntas, comentarios, etc.!
¡Están todos invitados! ¡Iremos informando!
Lunes 23 de marzo

Las medidas oficiales: ¿para una crisis económica o de las finanzas públicas?
  • El gobierno lo que hizo fue prender la aspiradora para tomar los bolívares en manos de la economía privada, para desplazarla. Eso no es anticrisis


  • A contracorriente de lo observado en todos los otros casos, en vez de medidas expansivas, se introducen restricciones a la economía productiva


  • El componente de inversión, ya conocido, presenta severos problemas de financiamiento: en promedio, 55.000 millones de USA $ anuales

Cepal publicó hace menos de un mes un documento que muestra la reacción de los gobiernos de América Latina y el Caribe frente a la crisis internacional hasta el 20 de febrero pasado. Permítanme mencionar dos cosas que ahí se muestran: 1ª) la columna referente a nuestro país está vacía (recuerden que estábamos blindados); 2ª) todos los países han optado por el aumento del gasto público, las rebajas impositivas o los subsidios; no por medidas fiscales restrictivas.

Léase bien: todos, en todas partes, están inyectando gasto, liquidez y profundidad financiera a disposición de la economía real, para relanzar la economía. La crisis económica es una crisis de producción, ingresos, empleo y salarios. Que se remedia con políticas fiscales, monetarias y otras expansivas. Lo que sucede con las medidas oficiales, y nadie se lo dice al gobierno, es que, conocida la situación de polarización del país y el afán de sustitución de la economía privada por el proyecto político del Presidente, hacen que la finalidad de las medidas sea el financiamiento del gasto gubernamental redistributivo y no el relanzamiento económico del país, venido a menos desde el año pasado, precisamente por problemas de caja, tanto en divisas como en bolívares. Como tales, entonces, se dirigen a reforzar unas finanzas públicas que no responden a los intereses nacionales y no para la atención de la crisis de la economía real. Diversos sectores se encuentran afectados: aluminio, siderúrgica, aduanas, manufacturas diversas, comercio exterior, etc.

Resulta un contrasentido que mientras en la región se asumió desde hace meses un esfuerzo de políticas anticíclicas para revertir los efectos de la disminución del crecimiento, las medidas nacionales incluyan decisiones restrictivas, como el alza del IVA y los efectos "crowding out" por la vía de los recursos financieros.

Las medidas repiten la referencia a un ambicioso plan de inversiones de 225.000 millones de USA$; pero, ni en enero, en la Asamblea Nacional, ni ahora, se informa cómo va a ser financiado. No es cualquier problemilla. De ser un plan de cuatro años, demandaría en el orden de los 56.000 millones anuales (45.000, si fuere en cinco), muy por encima de los ingresos petroleros, incluso en el caso de que el precio suba a los 60 USA$ recientemente abandonados.

O sea, para terminar, las medidas no son un efectivo plan anticrisis, sino un mecanismo de financiamiento de las derrochadoras y excluyentes finanzas gubernamentales.







Domingo 22 de marzo



Las medidas anticrisis del gobierno nacional
Tardías, insuficientes, colcha de retazos y costo para la sociedad

Los pobres también pagan IVA. Ellos lo saben porque revisan sus facturas. Pero no ganan nada con los seis nuevos barcos militares españoles y los seiscientos nuevos tanques rusos. Mucho menos con el subsidio petrolero a la familia Castro. O la presencia en Bolivia. Tampoco con el festín en que ahora Diosdado y sus socios convertirán a los puertos constitucionalmente descentralizados, pero arbitrariamente recentralizados.

En la eliminación del gasto armamentista, el cierre de las ayudas a los gobiernos chulos de las finanzas nacionales y el control de la corrupción debió centrarse el ajuste. Pero no se hace nada al respecto. Y entre endeudamiento adentro o exterior, Chávez nos hace pagar a todos por su incontinencia verbal y política. El alto Riesgo-País y la pérdida de calidad crediticia hacen limitado el acceso a fuentes externas (hablamos de sólo unos 10.000 millone s de USA $). Igual, a los varios programas especiales anticrisis que tienen casi todos los multilaterales. De habernos hecho caso el año pasado, se pudo acceder a recursos externos más baratos, que tienen como mérito adicional, que sirven como instrumento de contención inflacionaria. Para lo cual no se hizo nada.

Mis cuentas no me dan. Y no cuadran con las oficilales. Con lo anunciado no se financia el presupuesto. Por mentiras en el nivel de producción petrolera, por ejemplo, y por la caída de la producción interna, que descuadra cualquier cálculo. Es de esperar, entonces, más vueltas al torniquete oficial sobre la sociedad.

En otro plano, junto con las medidas anticrisis esperadas, se nos cuela inadvertidamente un plan de inversiones ya conocido, sin que se sepa cómo se financiará, y el tradicional aumento de salarios, sólo que adelantado a marzo. El cual, dicho sea, resulta más bajo que el anterior y absolutamente insuficiente para la inflación esperada.

Una para el cieguito: de las diversas opciones tributarias, el IVA es la mejor. Lo cual, sin embargo, no le quita su carácter regresivo, inflacionario y depresivo de la economía real.

En síntesis, pagaremos costos innecesarios por la terquedad y afán de manipulación de Chávez y deberemos esperar más medidas o acciones subrepticias (los ajustes que no se anuncian, pero se hacen). Al final del cuento, Chávez y su gobierno disfrutan del aire acondicionado, pero nosotros pescamos el resfriado.

martes, 17 de marzo de 2009

El Modelo Descriptivo Inicial


El comienzo de los trabajos, por allá en noviembre 2008, fue el intento de modelar la situación económica venezolana. Se hizo apoyándonos, con variantes útiles a fines de presentación, en nuestros ARBOLES DE PROBLEMAS DE GOBIERNO.


El primer modelo se expone en esta sección.

lunes, 16 de marzo de 2009

El Manifiesto del 27 de febrero

Manifiesto
NUESTRA PROPIA CRISIS ECONÓMICA Y LO IMPERIOSO DE UNA AGENDA ECONÓMICA ACERTADA


Nuestra propia crisis y lo imperioso de una agenda económica.
"Negar la realidad no la cambia" es un sabio dicho popular. Venezuela, pese a los ingentes recursos financieros recibidos en la última década y su diversificado acervo de oportunidades de negocios y fortalezas en la dotación de recursos, muestra una muy preocupante situación de cara a la crisis global presente y al necesario mejoramiento cualitativo del sistema económico para hacerse más robusto frente a eventuales adversidades y la competitiva economía global.


Pero además, para aumentar la preocupación, el manejo dominante del régimen ha sido la negación de la crisis y el planteo de la existencia de una protección especial frente a los problemas. En palabras del Presidente, "la crisis económica y la baja de los precios del petróleo no afectarán a Venezuela, porque desde hace años se han venido tomando medidas al respecto para evitar una crisis económica nacional". Ahora, después del 15F, comienza a rectificar y reconocer el problema, aunque dubitativamente.


Porque la realidad es otra. Una mínima revisión de los principales indicadores de resultados macroeconómicos muestra exactamente lo contrario a la posición oficial.


Por qué la ficción de una economía robusta. Al desaparecer el gran factor explicativo -y única fortaleza- de la economía nacional de los últimos cinco años: la situación boyante de los precios petroleros, lo cual definió el comportamiento desbordado del gasto público y los altos valores y crecimiento de la liquidez monetaria, se viene abajo el modelo rentista que lo sustenta. Pero, además, con la caída del crecimiento, también lo hace la base tributaria que permita otras exacciones y la compensación del desplome petrolero.


Una crisis que se prolonga y genera riesgos. Todo ello sucede en un contexto de crisis global, más prolongada y riesgosa de lo previsto inicialmente, en el cual ya no sólo estarán presentes las caídas de los precios de las materias primas, la estrechez del mercado del crédito y la disminución de las remesas, sino daños directos severos en algunas ramas productivas, lo que tendría repercusión directa en la ya contraída actividad productiva interna. Para un ejemplo, las ramas: automotriz, de autopartes, metalmecánica, aluminio, etc., en razón de las dificultades globales. Pero también, temibles consecuencias sociales, políticas y geopolíticas.


La comprensión del problema. La apropiada comprensión de las razones de nuestra muy propia crisis económica nos exige observar que en la Venezuela actual se superponen tres grandes problemas económicos, políticos e institucionales: 1º) el modelo que la orienta, dirigido a calcar progresiva e inteligentemente -con las especificidades del caso- modelos totalitarios inconvenientes; 2º) la deficiente dirección oficial, y 3º) la crisis económica mundial, ya presente internamente, pese a la obstinada y dubitativa negativa oficial.


Pero aún más, antes de la crisis, ya la economía venezolana andaba mal, ahora está peor y podría llegar a problemas aún mayores. La crisis no es que viene. Ya la tenemos aquí. E implica a todas las variables, macro y microeconómicas.


La solución no puede ser, entonces, simplista. Tampoco dejarla sólo en manos del régimen: tomar las decisiones equivocadas podría, en vez de ayudar, profundizar la situación.
Lo imperioso del manejo de la agenda económica. Todo lo anterior nos dice que la agenda económica que nos choca en la cara es altamente prioritaria, ineludible y urgente.


El "Plan Especial Anti Crisis" para Venezuela. Por lo pronto, para lo económico, proponemos impulsar la revisión, por todos los interesados, del "Plan Especial Anti Crisis" que postulamos. Estamos obligados a una actuación que no puede ser conceptuada sino como especial, precisa, oportuna e integral. Se trataría de introducir medidas de política a contracorriente de lo instrumentado hasta ahora y en oposición a la equivocada aproximación oficial. Insistimos en que el manejo económico ya venía mal, en su acometida y en sus resultados. Lo que hacemos, dicho sencillo, es definir mezclas de decisiones que optimicen, en términos de bienestar, las forzosas, y ojalá que anticipadas, medidas de política pública.


Ejemplos de cómo hacerlo y cómo no hacerlo. Nadie hasta ahora en el país ha abarcado la totalidad del asunto. Medidas puntuales o parciales no son la solución. El sistema económico es un todo relacionado que exige intervención profesional. Y ella debe –como dicho- ser integral, precisa y oportuna.


Las consecuencias de hacerlo mal. La opción de recortes lineales o no selectivos –pero sustanciales- del gasto público; la dilapidación de los fondos parafiscales en el ineficiente gasto público oficial; la devaluación lineal; el recurso a alzas de las tasas de interés a niveles por encima de la inflación; la inadecuada selección de tributos, inflacionarios o depresivos; la desatención a los imperativos de condiciones favorables a la inversión y la producción nos situarían frente a un ajuste draconiano y mayor daño a las posibilidades productivas, de imprevisibles consecuencias o de exigencias riesgosas.


Cómo conducir la iniciativa. El PEAC se propondrá, de buena fe, a la iniciativa del gobierno nacional. Más importante es su adopción, como tema diario, por la amplia sociedad nacional. Pero, en caso de una respuesta oficial negativa, podría permitir una iniciativa legislativa especial, por la vía del Artículo 204º de la Constitución, en razón de lo apremiante de la expectativa de crisis nacional. En ningún caso, se conceptúa favorable el recurso constitucional del estado de excepción.


El imperativo frente al problema. Nuestra propia crisis económica y un gobierno limitado para manejarla son, entonces, temas muy relevantes. A ello nos dedicamos día a día. Lo mismo proponemos a toda la nación y confiamos que todo el pueblo asuma su parte de responsabilidad, en esta hora tan crítica y que con convicción contribuya a lograr la aplicación de una agenda económica acertada.


Texto promovido por Santiago J. Guevara García, elaborado con la colaboración de Luis Eduardo Henríquez y Eliana Martín y el aporte de Yoskira Correa. Revisado por la señora Rectora de la UC y su personal de Protocolo y Medios. En la operacionalización del Plan intervienen profesores de la Escuela de Economía y diversas personas e instituciones

Entrevista a Luis Eduardo Henríquez en medio español



ENTREVISTA A LUIS EDUARDO HENRÍQUEZ 16 de enero de 2.009 (Titular de primera plana de la edición de fin de semana de Americaeconomica.com, Madrid, España)


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Luis Eduardo Henríquez, profesor de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad de Carabobo (Venezuela)
"El Gobierno venezolano no ha sabido reconocer la crisis que acecha al país " Por Clara Alba

Madrid, viernes 16 de enero de 2009


Luis Eduardo Henríquez, profesor de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad de Carabobo (Venezuela), ha conversado con Americaeconomica.com sobre el 'Plan Especial Anti Crisis' que se ha gestado entre sectores profesionales, políticos, empresariales, sindicales y vecinales de Venezuela. Todos ellos han participado para presentar al Gobierno nacional diversas propuestas encaminadas a hacer frente a la crisis económica que afecta al país. Medidas anticíclicas y un mayor control del gasto público en un contexto de caída de los ingresos petroleros, son, a juicio de Henríquez, la necesidad más urgente para la economía venezolana. El plan se presenta además en un año marcado por la posibilidad de que Hugo Chávez acceda a la reelección indefinida.


¿Cómo surgió la idea de elaborar el Plan Especial Anticrisis?


- El Gobierno no ha sabido reconocer ni aceptar la crisis que se cierne sobre nuestro país (Venezuela). La iniciativa parte de una serie de instituciones, al igual que ya ha ocurrido en otros países como México o Argentina. Aquí, la idea surge desde el ámbito universitario, más concretamente de la Universidad de Carabobo. Lo que pretendemos ahora es acercarnos a otros centros educativos para lanzar una voz de alarma al Gobierno y hacerle entender que la situación de crisis no se puede ocultar. Con el plan, el sector académico se anticipa al Gobierno en proponer medidas que ayuden a crear un "colchón" en caso de que la crisis global se recrudezca en Venezuela.-


Según su perspectiva, ¿cuáles son los principales problemas a los que se enfrenta la economía venezolana?-


El gasto público del Gobierno es muy elevado, y los ingresos petroleros no son suficientes para cubrirlo, mucho menos con la caída que han experimentado en los últimos meses con el descenso de los precios del crudo.-


¿Qué consecuencias acarreará esta situación si no se toman medidas?-


En caso de que el presidente venezolano no tome medidas urgentes, lo más seguro es que el país entre en un severo déficit. En este caso, y siempre después del referéndum para la reelección de Chávez, lo más seguro es que el Ejecutivo anuncie medidas como una subida del IVA, o del Impuesto al Débito Bancario, que sobre todo afectará a la clase media venezolana. Sí. Todo apunta a una subida de impuestos a la población para tapar el déficit.-


¿Qué esperan de la gestión económica de Chávez para este nuevo año?-


En 2009 se verán obligados a tomar dinero de las Reservas Internacionales. En Venezuela hay una crisis de legalidad presupuestaria (se estimaba un precio de 30 dólares para el barril de crudo, y cuando el oro negro superaba esa cifra, el capital sobrante iba a un fondo destinado a programas sociales. Bueno, programas más bien políticos).-


Pero el ministro de Finanzas, Alí Rodríguez, y el propio Chávez no dejan de repetir en sus apariciones públicas que no subirán impuestos. Ni tampoco devaluarán la moneda...-


Hay muchos rumores, pero no se hace ningún anuncio económico por la proximidad del referéndum. Los políticos en general juegan a causar incertidumbre. Un ministro anuncia una cosa, luego otra...no tienen credibilidad.-


¿Cree que las últimas medidas lanzadas por el presidente venezolano, para restringir la cantidad de dólares que los venezolanos pueden usar en el extranjero, servirán para aliviar la falta de liquidez a la que se enfrenta el país?-


Esta medida no sólo afecta a los viajeros, ni a la liquidez tampoco. Es más un tema de derechos fundamentales. El año pasado ya se rebajó de 3.000 dólares a 400 dólares la cantidad que los venezolanos podían gastar a través de Internet. Esta disminución atenta contra un derecho que ya se había creado con anterioridad. Lo mismo ocurre con el tema de los viajeros.-


Pero, ¿servirá al menos para que la Cadivi (Comisión de Administración de Divisas) cuente con más liquidez?


Sinceramente, el ahorro que pueda tener el organismo con la medida de Chávez va a ser muy escaso. Apenas alcanzaría el 5% del total del universo de divisas en el Cadivi. La reducción en los dólares que les dan a los venezolanos para usar en el extranjero es más un problema doméstico, no es por problemas de liquidez.-


Para terminar, ¿qué perspectivas tienen para el desarrollo del Plan Especial Anticrisis?-


Presionar para que el Gobierno venezolano reconozca la situación de crisis a la que se enfrenta el país. Tenemos una legitimación amplia, pero hay que llevarlo a través de la ley, a través de la Asamblea Nacional, escuchar a los sectores políticos y empresariales a fin de decirle al Ejecutivo la urgente necesidad de crear un verdadero plan para estimular la economía.

Las notas cortas para la actualización, discusión y despliegue instrumental del Plan Especial



1) Nota de comienzos de diciembre




Santiago Guevara García, economista, experto en gobierno, profesor de la Universidad de Carabobo, columnista de medios especializados españoles:
VENEZUELA REQUIERE URGENTEMENTE UN PLAN ESPECIAL ANTI CRISIS

En lo personal, a través de “Carabobeños por la Gobernabilidad Democrática” y con el apoyo de algunos colegas de la Escuela de Economía de la Universidad de Carabobo trabajamos en la propuesta de un Plan Especial Anti Crisis para el país, en términos de un acuerdo formal público entre sectores profesionales, no necesariamente institucionalizados; políticos; empresariales; sindicales y vecinales, concretado en un pacto social especial, para el manejo de una propuesta de la sociedad venezolana al gobierno nacional, relativo a la atención de la crisis económica.

El Plan (PEAC), en proceso de validación técnica, está constituido por cinco componentes: 1º) el acuerdo formal; 2º) un conjunto de recomendaciones normativas dirigidas a corregir situaciones presentes, para atenuar sus efectos; 3º) medidas anti cíclicas, para contraponerlas a las adversidades de la específica crisis actual; y 4º) recomendaciones para la expansión y mejoramiento cualitativo del sistema económico, de forma de hacerlo más robusto frente a nuevas eventuales adversidades; y, 5º) las iniciativas sociales, de opinión e informativas útiles para garantizar la ejecución y efectividad del Plan.

El entorno económico del año próximo se nos muestra altamente preocupante en cualquier escenario que se mire: una drástica caída del crecimiento, la desaparición de la situación boyante de gasto público y liquidez permitida por los precios altos del petróleo (que –hay que decirlo- ha sido la única fortaleza económica del país en los últimos años), un escenario de mediana a alta probabilidad de ajuste cambiario, la persistencia o recrudecimiento de la inflación, un presupuesto de divisas para importaciones seriamente afectado por los ingresos corrientes previstos, etc.

Como medidas esbozadas para un inteligente ajuste macroeconómico –componente absolutamente indispensable- adelantamos: 1º) las decisiones de racionalización no traumática del gasto público presupuestario y parapresupuestario; 2º) la limitación, a no más de un 20 %, del uso de los fondos parafiscales existentes para gastos corrientes, y 3º) el mejoramiento de la posición crediticia internacional del país y el uso de los mercados de títulos públicos, como contención principal de la crónica inflación interna, reconocido el obstinado, ideologizado y poco profesional manejo gubernamental de las políticas de estabilización.

La otra opción: recorte lineal o no selectivo –pero sustancial- del gasto público, la dilapidación de los fondos parafiscales en el irracional gasto público oficial y el recurso a alzas de las tasas de interés a niveles positivos (por encima de la inflación) nos situarían frente a un ajuste draconiano, de imprevisibles consecuencias o de exigencias distintas.

Sin embargo, el componente de mayor interés es el relativo a las medidas anti cíclicas, apoyadas, en lo fundamental, en un inteligente y creativo uso del gasto público, inclusive deficitario, como elemento dinamizador de la economía real.

El PEAC se propondrá, de buena fe, a la iniciativa del gobierno nacional. Pero, en caso de una respuesta negativa, se propondrá como iniciativa legislativa especial, en razón de lo apremiante de la expectativa de crisis nacional.


2) Nota de comienzos de enero, después de medida de restricción de divisas a viajeros


Santiago Guevara García, economista, experto en gobierno y Luis Eduardo Henríquez, abogado, especialista en procesos administrativos, profesores de la UC:

El bajo impacto económico de la única medida conocida –la restricción del cupo de divisas a viajeros- y la inexistencia de medidas conexas e integrales hacen concluir que el gobierno no posee respuestas satisfactorias frente a la evidente crisis económica. A no ser que su forma de ahorrar recursos sea la limitación de la libertad económica de todos y la dramática y ostensible caída de la prestación de los servicios públicos de su responsabilidad, expresada en la crisis de seguridad, vivienda, electricidad y atención hospitalaria a los sectores populares, por ejemplo.

El problema económico presente no es sólo cambiario. Es decir, no es sólo que de acuerdo a nuestras estimaciones, el total de ingresos de este año, por venta de petróleo, va a ser menor que las meras importaciones de bienes y servicios. También hay un severo problema fiscal, en tanto tales ingresos, en el mejor escenario, apenas alcanzarían para financiar sólo un 60 % del presupuesto aprobado, en un contexto de contracción del crédito internacional y caída del PIB, lo cual limita los montos de las otras fuentes de recursos presupuestarios. Pero hay más: la inflación, los intereses y la tasa de cambio efectiva se dispararían a niveles de riesgo tanto en lo económico como en lo político. Lo único que se moderaría –y no es precisamente una buena noticia- sería el incremento salarial de este año.

Tal como hemos venido insistiendo desde mediados del mes pasado, el único camino riguroso es la formulación de un Plan Especial Anti Crisis, que aborde técnicamente el análisis y diseño de un conjunto amplio de medidas en todas las dimensiones del complejo problema económico enfrentado. Y que lo haga no con la irresponsable carga de política con la cual el gobierno ha podido conducir la bonanza, sino que considere que es precisamente en épocas de escasez cuando más necesarias resultan las prácticas económicas sanas.

El Plan debe necesariamente realizar un ajuste macroeconómico exigente: ajustes en las tasas de cambio; racionalización severa, pero no necesariamente traumática, del gasto público; optimización del uso de los varios fondos para-presupuestarios existentes y una ingeniería política y financiera proactiva que mejore la posición crediticia internacional, a varios fines. Pero, también debe actuar anticíclicamente y tomar medidas que solapen la crisis, tales como, por mencionar sólo dos: asumir un importante déficit fiscal y optimizar su uso, con parámetros exigentes de eficiencia del gasto público.

Y todavía son necesarias muchas medidas más. Todas ellas las hemos incluido en el Plan Especial mencionado.
El gobierno no debería cometer dos errores que le podrían resultar costosos políticamente: seguir cargando de costos y frustraciones a toda la sociedad venezolana –y no sólo a la clase media, como tanto se dice- y no considerar la opinión de diversos sectores en el momento de su ya tardía respuesta a la evidente crisis económica y de prestación de servicios públicos.
La manera de viabilizar la propuesta del Plan Especial tiene plena cobertura legal, pasando por una exigencia social –como la que hacemos- que requiere la intervención urgente de la Asamblea Nacional.

La responsabilidad, como órgano integrante del Poder Público, recae en el órgano legislativo, el cual, tendrá que dictar una Ley que le de sustento a las medidas sugeridas para afrontar la crisis. Ese elemento institucional juega un papel relevante para garantizar la participación de los sectores académicos, profesionales, vecinales y gremiales. Con ello se lograría afinar los mecanismos para prevenir los embates y el impacto del fenómeno mundial y el bajo desempeño gubernamental.
En otra oportunidad, el extinto Congreso Nacional, sancionó la “Ley de Regulación de la Emergencia Financiera” ante un escenario de crisis en el sector bancario. Hoy día, frente a una dificultad de espectro mayor, requerimos lo propio, con una marcada exigencia de lo técnico y con la intervención de lo más granado de la vida nacional, sin pruritos políticos que discriminen al sector no oficialista y crítico de la política económica gubernamental. Lo fundamental de la problemática nacional actual es de naturaleza económica y de desempeño gubernamental y el gobierno sigue cargando la agenda y su actuación de temas puramente políticos.

La vía que proponemos podría provenir, incluso, de una iniciativa de los electores, tal como permitido por el artículo 204 de la Constitución.




domingo, 15 de marzo de 2009

El diagnóstico inicial (con los datos y variables manejados en noviembre)


CUADRO DE ANÁLISIS SOBRE LAS PERSPECTIVAS ECONÓMICAS NACIONALES / Noviembre 2.008

Santiago José Guevara García

Un intento de anticipar las principales variables macroeconómicas y políticas del año 2009[1] nos muestra la siguiente situación:

Esferas y anticipación

1ª) Liquidez: sólo 10 a 25 % más

2ª) Devaluación: de 0 a 30 %

3ª) Inflación: 25 a 45 %

4ª) Controles y regulación: de concesiones sectoriales a rigidez mayor

5ª) Fiscal: déficit bajo y diversos movimientos posibles en las variables

6ª) Precio petróleo: De 40 a 90 USA $ / Barril

7ª) PIB: de 0 a 4 %

Todo ello sujeto a hipótesis optimistas sobre la disponibilidad de fondos de capital en las varias figuras parapresupuestarias creadas por el régimen, cuyo manejo y datos son de indudable opacidad e inconveniencia[2].

Resaltan la drástica caída del crecimiento, el mantenimiento o recrudecimiento de la inflación, el freno en el crecimiento de la liquidez monetaria (y una eventual reducción, dependiendo de las hipótesis referidas), una posible devaluación (dentro de modalidades diversas), una baja sensible de los precios petroleros y la posibilidad de rigideces mayores en las variables controladas y en las regulaciones.

Desaparece el gran factor explicativo de la economía chavista: la situación boyante de los precios petroleros. Su única fortaleza, que definió el comportamiento desbordado del gasto público y los altos valores y crecimiento de la liquidez monetaria, no estará presente. Con la caída del crecimiento, tampoco la base tributaria que permita mayores exacciones.

Todo ello, en un contexto de crisis global en el cual ya no sólo estarán presentes las caídas de los precios de las materias primas, la estrechez del mercado del crédito y la disminución de las remesas (factor de exigua importancia en nuestro país), sino daños directos severos en algunas ramas productivas, lo que tendría repercusión directa en la ya contraída actividad productiva interna. Para un ejemplo, las ramas: automotriz, de autopartes y metalmecánica, en razón de las dificultades globales de la primera. Igual, la aduanal.

En términos de debilidades mayores de la situación, habría que mencionar las siguientes: la caída del ingreso familiar disponible y el consumo real, el desmejoramiento y la agravación de los límites severos del nivel de actividad productiva y diversas restricciones y limitaciones para el mantenimiento del gasto público.

Tal entorno define los términos de una intervención facilitadora. Pero, obliga a una actuación que no puede ser conceptuada sino como especial. Se trataría de introducir medidas de política a contracorriente de lo instrumentado hasta ahora y en oposición a la equivocada aproximación oficial. El manejo económico ya venía mal, en su acometida y en sus resultados. Y ello, por problemas de enfoque y manejo. En razón de lo cual, un Plan Especial Anti Crisis.


________________________
[1] Cada vez más se afirma la opinión de expertos sobre la prolongación de la crisis global hasta el 2.009 o el 2.010. Eso extiende los efectos adversos más allá de las referencias incluidas.

[2] De acuerdo a una nota periodística, basada en declaraciones del ex ministro Cabezas, los activos externos de la República suman 72 mil millones de dólares.

sábado, 14 de marzo de 2009

Primera versión del Plan (sólo normativa)


ESBOZOS DE UN PLAN ESPECIAL ANTI CRISIS (PEAC)
Intervención profesional en un asunto preciso, en el momento oportuno y de carácter temporal


Santiago J. Guevara García



  • La crisis venezolana contiene dos dimensiones preocupantes: la caída de su única fortaleza importante -los precios altos del petróleo- y otras variables externas y la mala conducción económica gubernamental.

  • El PEAC ataca la crisis del año próximo antes de su expresión abierta y profundización y mejora las condiciones del sistema económico frente a otros eventuales problemas

  • Se propone en cinco módulos: 1º) un acuerdo formal; 2º) un conjunto de recomendaciones normativas dirigidas a corregir situaciones presentes, para atenuar sus efectos; 3º) medidas anti cíclicas, para contraponerlas a las adversidades de la específica crisis actual; 4º) recomendaciones para la expansión y mejoramiento cualitativo del sistema económico, de forma de hacerlo más robusto frente a nuevas eventuales adversidades; y 5º) las iniciativas sociales, de opinión e informativas útiles para garantizar la ejecución y efectividad del Plan.

Perspectivas y situaciones inconvenientes probables:


*Gasto en importaciones por encima de los ingresos petroleros (incluso estimados a USA$ 60/barril)


*Mayores controles cambiarios, devaluación implícita, devaluación abierta


*Finanzas públicas nacionales afectadas por caída en ingresos petroleros, actividad interna, acceso a mercados financieros internacionales y estrechez del mercado del crédito interno


*Alzas tributarias, devaluaciones, liquidación apresurada de dominio petrolero y gasífero, controles sobre mercado de crédito


*Combinación de profundización de postración productiva (ya existente) con sus repercusiones sociales (situación nueva, por caída de gasto corriente y transferencias)


*Límites y retrasos en financiamiento de la formación de capital y pagos a proveedores y disminución de las transferencias "sociales" de PDVSA


1º) El acuerdo formal: Lo organizativo y conceptual, suscrito públicamente entre sectores profesionales, políticos, empresariales, sindicales y vecinales, en términos de pacto social especial, ojalá que dentro de un acuerdo de mayor plazo. El objetivo es proponerlo como propuesta de la sociedad venezolana al gobierno nacional, considerando la posibilidad de una iniciativa legislativa
§ Texto conceptual y normativo de un pacto social especial frente a la crítica situación económica y la realidad de la crisis
§ Estrategia organizativa y de actuación
§ Propuesta de la Universidad de Carabobo, elaborada por Santiago J. Guevara García para la Escuela de Economía, validada por académicos diversos y con el apoyo de “Carabobeños por la Gobernabilidad Democrática”, para la consideración de los sectores mencionados.
§ Definición de iniciativas necesarias, incluida la legal especial (con base en el 204º de la CRBV)
§ Propuesta de la UC
§ Validación por otros sectores
§ Propuesta conjunta al gobierno
§ Iniciativa legislativa (eventual)


2º) Lo relativo al ajuste macroeconómico: qué corregir, de lo actual, para atenuar los efectos de las situaciones del pasado reciente y el presente (el mejoramiento de la situación de partida del sistema económico para resistir las adversidades)
§ Recomendación de uso de la devaluación implícita como mecanismo privilegiado de ajuste
§ Racionalización no traumática del gasto público
§ Presupuesto de compras militares
§ Ayudas internacionales no focales (respecto a la crítica situación de las cuentas externas)
§ Acción de Contraloría sobre ilícitos
§ Limitación al uso de los fondos parapresupuestarios existentes para gastos corrientes (debería concretarse en Proyecto de Ley)
§ Definición legal de usos permitidos
§ Racionalización y evaluación de efectividad de los fondos
§ Ingeniería política y financiera para mejorar posición crediticia internacional y usar los mercados de títulos públicos como contención principal de la crónica inflación interna
§ Moderación de discurso político y anti sistema internacional
§ Declaratoria de fin de estatizaciones
§ Uso de la información sobre recompra de deuda para precisar situación favorable frente a deudores
§ Límites a apoyos a emisiones de países con bajo perfil de rendimientos
§ Ingeniería financiera para mejorar rendimientos nacionales
§ Definir programa de emisiones

3º) Las medidas anti crisis: qué anteponer a las situaciones específicas presentadas en el año en curso (las medidas anti cíclicas, para contraponerlas a las adversidades)
Ø Preparación de la ingeniería política y financiera para la asunción de un importante déficit fiscal
Ø Uso del gasto público deficitario como elemento dinamizador de la economía real, con parámetros precisos de agenciamiento de recursos (sectores para el autoabastecimiento, los sectores de mayor elasticidad de crecimiento y mayor coeficiente en las relaciones inter industriales, obras infraestructurales estratégicas y la exportación competitiva,)
Ø Mejoramiento de la calidad del gasto
Ø Reformulación de proyectos de inversión hacia vivienda (Plan Especial de Obras, incluso con participación privada), infraestructuras, electricidad, alimentos, puertos y aeropuertos (desarrollo de ventajas logísticas de Puerto Cabello, Valencia y Maiquetía), etc.
Ø Normalización de las exclusiones, tensiones y amenazas sobre el sistema bancario y crediticio interno
Ø Reingeniería de las relaciones Estado-banca
Ø Racionalización y estructuración de las iniciativas desordenadas de política social compensatoria (entre otras cosas, excluirlas de un manejo proselitista y hacerlas focales, pero a todos sus potenciales beneficiarios)
Ø Racionalización y apertura política del gasto social especial (misiones)

4º) Los ajustes estructurales recomendables: las condiciones para expansión y mejoramiento cualitativo del sistema económico, para hacerse más robusto frente a eventuales adversidades
· Definición de PDVSA como agente especial de maximización –y no de distribución- de la renta petrolera
· Política relativa a ingresos permanentes y temporales (debería concretarse en Proyecto de Ley)
· Creación de fondos soberanos a fines exclusivamente de inversión de riesgo (deben desarrollarse la política y la base legal)
· Territorialización (asociada a ventajas comparativas para la exportación en nichos viables)
· Política nacional moderna de promoción (debería tener algunas concreciones legales)
· Racionalización del sistema de condiciones y facilidades a la actividad productiva privada (en la línea de “Doing Business” del BIRF)
· Ingeniería tributaria apropiada a la condición petrolera (consideración de la presión fiscal sobre el petróleo como base fundamental de los ingresos de la hacienda pública nacional; del mismo modo que la propuesta de su maximización)
· Políticas de integración, competitividad internacional y tratados y acuerdos (OMC; etc.)
· Profesionalización de las áreas independientes de política (lo monetario, cambiario, precios, regulación, etc.)

5º) La viabilización del Plan: las iniciativas para garantizar la ejecución y efectividad del Plan: durante toda la transición, y bajo parámetros de diseño profesional, se realizará una fuerte y proactiva campaña mediática, educativa, cultural y de valores a favor de la iniciativa especial, con independencia de consideraciones sociopolíticas o ideológicas.




La declaración de prensa del 17 de diciembre


Mariella Abraham de Quintero, Decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad de Carabobo

VENEZUELA REQUIERE URGENTEMENTE UN PLAN ESPECIAL ANTI CRISIS
Faces/UC lo ofrece hoy a la consideración de la nación y el gobierno nacional

Con apoyo en la coordinación del Profesor Santiago Guevara García, experto en gobierno; otros profesores de la Escuela de Economía, dirigida por el Profesor Darwin Alvarado; el Profesor Luis Eduardo Henríquez, de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas y "Carabobeños por la Gobernabilidad Democrática"; presentamos una propuesta de Plan Especial Anti Crisis, para el país, en términos de un acuerdo formal público entre sectores profesionales, políticos, empresariales, sindicales y vecinales, a ser ofrecido por la sociedad venezolana al gobierno nacional para la atención de la crisis económica.

El Plan (PEAC), aún en proceso de validación técnica, está constituido por cinco componentes: 1º) un acuerdo formal; 2º) un conjunto de recomendaciones normativas dirigidas a corregir situaciones presentes, para atenuar sus efectos; 3º) medidas anti cíclicas, para contraponerlas a las adversidades de la específica crisis actual; y 4º) recomendaciones para la expansión y mejoramiento cualitativo del sistema económico, de forma de hacerlo más robusto frente a nuevas eventuales adversidades; y, 5º) las iniciativas sociales, de opinión e informativas, útiles para garantizar la ejecución y efectividad del Plan.

El entorno económico del año próximo se nos muestra altamente preocupante en cualquier escenario que se mire: una drástica caída del crecimiento, la desaparición de la situación boyante de gasto público y liquidez permitida por los precios altos del petróleo (que –hay que decirlo- ha sido la única fortaleza económica del país en los últimos años), un escenario de mediana a alta probabilidad de ajuste cambiario, la persistencia o recrudecimiento de la inflación, un presupuesto de divisas para importaciones seriamente afectado por los ingresos corrientes previstos, etc.

Como medidas esbozadas para un inteligente ajuste macroeconómico –componente absolutamente indispensable- adelantamos: 1º) las decisiones de racionalización no traumática del gasto público presupuestario y parapresupuestario; 2º) la limitación, a no más de un 20 %, del uso de los fondos parapresupuestarios existentes para gastos corrientes, y 3º) el mejoramiento de la posición crediticia internacional del país y el uso de los mercados de títulos públicos, como contención principal de la crónica inflación interna, reconocido el ideologizado y poco profesional manejo gubernamental de las políticas de estabilización.

La otra opción: recorte lineal o no selectivo –pero sustancial- del gasto público, la dilapidación de los fondos parapresupuestarios en el incongruente gasto público oficial y el recurso a alzas de las tasas de interés a niveles positivos (por encima de la inflación) nos situarían frente a un ajuste draconiano, de imprevisibles consecuencias o de exigencias distintas.

Sin embargo, el componente de mayor interés del PEAC es el relativo a las medidas anti cíclicas, apoyadas, en lo fundamental, en un inteligente y creativo uso del gasto público deficitario como elemento dinamizador de la economía real.

El PEAC se propone, de buena fe, a la iniciativa del gobierno nacional. Pero, en caso de ausencia de respuesta, debería conducirse como iniciativa legislativa especial, en razón de lo apremiante de la crisis nacional.